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Maquillaje para el real de la Feria

  • Particulares, peñas e instituciones comienzan a preparar los decorados, fachadas y equipamientos de las casetas del Cortijo de Torres después de permanecer un año inactivas y casi en el abandono

Como si el tiempo lo hubiera condenado al olvido, el Cortijo de Torres cuenta los días para que la Feria de Málaga le devuelva su esplendor. Año tras año, peñas e instituciones comienzan en estos días a pintar y a equipar las casetas para su puesta de largo durante la semana de las fiestas.

Álvaro Durán es miembro de la Peña Abadía, un asociación cultural y recreativa formada por 90 socios. Álvaro y su ayudante miden cuidadosamente la altura a la que deben de ir colocados los zócalos, que junto con los arcos de piedra y un despliegue de macetas simularán un patio andaluz. Este año han decidido que la fachada recree el edificio de la sede real de la peña.

Para Álvaro "montar y desmontar es el trabajo más molesto", pero reconoce que es una gran satisfacción si luego premian la labor realizada.

De los seis años que la peña Abadía lleva montando caseta ha obtenido dos primeros premios y un tercero por su decoración. "Aunque el dinero que nos dan no suple lo gastado, merece la pena, porque luego en la caseta puedes compartir momentos en compañía de amigos y de convivencia con otros socios de la peña".

La caseta de la peña recreativa La Paz es una de las incondicionales en el Cortijo de Torres. Su vicepresidente, Antonio Conde, se encargaba personalmente en la mañana de ayer de perfilar la pintura de la fachada de la caseta. "Todos los años es la misma rutina, pintura, electricidad, bombillas. Después de un año abandonado hay que volverlo a arreglar. Cuando ya está todo listo para el comienzo de la Feria, es el primer día que duermo tranquilo".

Bajo un techo cubierto de enormes banderas verdes y moradas la Federación de Peñas prepara el que es el centro atención, control e información de las más de 70 peñas que forman parte de esta asociación.

Según explica su tesorero y responsable de la caseta, Gabriel Martín, la Federación organiza cada año premios que reconocen la labor de las peñas federadas.

Los más representativos son los galardones que se otorgan a aquellas casetas que mejor han adornado el interior y la fachada. El premio consiste en una dotación de 2.000 euros, patrocinado por los sponsor de la Federación de Peñas, a repartir entre los tres puestos de cada categoría. El fallo lo realiza un jurado formado por miembros de la federación que se pasean por las casetas puntuando, no sólo la calidad de la decoración, sino también las novedades respecto al año anterior.

Otro reconocimiento es el premio de Malagueñas, que premia a las casetas en las suenen más cantes y bailes por malagueñas en la semana. Junto a este premio están otros como el de restauración, mantones o ambientación. Uno de los platos fuertes de la organización tendrá lugar el día 21 de agosto con la elección de la reina y el míster de la Feria.

Como es tradicional, El Rengue volverá a estar abierta en el Cortijo de Torres. Esta caseta municipal, destinada a la tercera edad, incrementará la cifra de invitados, que este año se calcula que alcance los 550 por noche, por lo que se espera que sean atendidos alrededor de 5.000 mayores a lo largo de toda la Feria.

El 60% del total de mayores invitados que asistirán a la caseta pertenecen a asociaciones y centros de mayores, el resto se divide entre asociaciones de vecinos, usuarios del servicio de ayuda a domicilio, colectivos vecinales, mujeres o peñas, así como mayores venidos de otros municipios cercanos al capital.

Además, otra novedad serán las obras. El espacio de la caseta, que alcanza los 1.945 metros cuadrados, se ha visto reformado con la construcción de servicios de obra.

A pesar de que permanecen inactivas durante todo un año, hay casetas que aún conservan su esencia incluso detrás de las rejas clausuradas. En la peña El Parral aún se mantiene el pie del cartel de bienvenida que pende del techo y en el que se puede leer: "Bienvenido al Parral a toda la gente de paz, viniere de donde viniere y se sepa comportar".

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