El lugar de la Feria donde mandan los pequeños

  • Los grandes clásicos de las atracciones como los ‘Coches Choques’, ‘los Espejos de la Risa’ o ‘el Barco Vikingo’ han vuelto un año más a Las Banderas para hacer atraer al público más joven de la Feria de la Primavera y Fiestas del Vino Fino

Si  existe algún lugar en el que mandan los más pequeños de la familia, ese es la avenida de la Feria, esquina con las atracciones. Allí los padres apenas pueden poner límites a la ilusión de sus hijos que no descansan hasta que se han montado una y otra vez en su atracción favorita.

“Premios buenos, boletos buenos”, “vayan jugando con la alegría que hoy toca seguro”, anuncia un vendedor en una de las muchas tómbolas instaladas en el recinto ferial. Por 10 euros puedes conseguir 35 boletos y si tienes suerte, una consola de regalo.

En Las Banderas vuelve años tras años los mismos cacharros que en ediciones anteriores, apenas hay novedades. ‘El Ratón Vacilón’, los ‘Coches Choques’, los ‘Espejos de la Risa’ donde puedes ver transfigurado tu tamaño, el ‘Barco Vikingo’...

En el tiovivo aseguran que el número de visitantes van en aumento pero el número de compradores ha descendido en comparación con años anteriores. “Aquí hay mucha gente que se pasea y mira pero no son tantos los que compran el billete”. Sin embargo, es raro el tiempo que pase sin que un padre se acerque a la taquilla de la atracción para adquirir un ticket.

En algunas de ellas, como es el caso de ‘El Saltamontes’ hay que esperar dos turnos para poder subirse. Claro que la experiencia es un grado y los más mayores tardan más tiempo en poder acceder a ellas. Los adolescentes, grandes expertos, se saben todos los trucos como el de esperar en las esquinas donde menos gente se concentra para llegar a ocupar los asientos en el menor tiempo posible.

El precio se ha mantenido con respecto a 2007, entre los dos y los tres euros por tres minutos de diversión. Para muchos de ellos los nervios en el estómago merecen el gasto.

Sin embargo, algunos padres se quejan del dinero que cuesta cada atracción. Encarnación es madre de dos hijos y cuenta que tiene que poner un límite a sus hijos. “Yo les digo que pueden elegir tres atracciones para subirse en toda la tarde porque si echamos cuentas, se nos va el presupuesto de toda la Feria. Además tampoco es que aguanten mucho cuando estamos en las casetas”.

A María le ocurre lo mismo. Tiene tres hijos y “si sumamos lo que cuesta el traje de gitana de los niños, venir a comer con los amigos y el precio de las atracciones... Pero bueno, sabemos que es una vez al año en que ellos disfrutan y tampoco podemos dejar de venir”.

No obstante, al igual que sucede con las casetas de Feria, que las hay donde se concentra un público más joven y otros más familiar, las atracciones las hay para los más pequeños de la familia que van siempre del bolsillo de los padres y los que ya van con los amigos. Así, mientras que los jóvenes de trece a dieciséis años prefieren acudir a ‘El Saltamontes’ o a los ‘Coches Choques’, lo más pequeños siguen pidiendo a los padres subirse a un pequeño poni o pescar un pato para conseguir un gran premio para llevar de recuerdo a casa.

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