El último 'lavado de cara' en el PP

  • Rajoy proyecta dulcificar la imagen de su partido con un rostro amable como portavoz que coexistiría con Acebes, que retendría la secretaría general sin proyección pública · González Pons gana enteros

"Se precisa: persona joven con don de gentes, capacidad mediática, buena presencia y oratoria, y no haber pertenecido al núcleo duro del aznarato. Razón: calle Génova 13". Éste es el hipotético anuncio que Mariano Rajoy pondría en los medios de comunicación para buscar a quien va a ser de facto su número dos tras el congreso de junio, que no tiene por qué coincidir con el cargo de secretario general -que podría seguir atesorando Ángel Acebes-, y que se proyectaría ante la sociedad española como el rostro amable del PP.

Prácticamente descartada la presencia de Esperanza Aguirre como cabeza de cartel de una lista alternativa a la de Mariano Rajoy -después de que la presidenta madrileña haya comprobado la falta de apoyos internos y el abrumador cierre de filas de los barones regionales entorno al actual número uno- y reconvertido el debate tras la derrota de las pasadas generales del 9 de marzo en una discusión sobre la fórmula para la designación del candidato de cara a los comicios de 2012, las filas populares viven pendientes ahora del equipo -"mi equipo" enfatizó Rajoy el día que anunció su intención de revalidar su cargo- que el candidato oficial anunciará en vísperas de su segura reelección los días 20, 21 y 22 de junio en el cónclave de Valencia.

Mientras se descuentan los días para a esa cita, con los descartes que deja en el Congreso la reasignación de cargos al frente de comisiones parlamentarias y portavocías, media docena de nombres encabezan las quinielas para ocupar esa responsabilidad, que será también el rostro que atienda a la prensa los lunes.

Y es que, en la pasada legislatura, la presencia mediática del principal partido de la oposición arrancaba el primer día de la semana con la comparecencia del secretario general, Angel Acebes, precediendo a la del portavoz de los populares en el Congreso, Eduardo Zaplana, que hacía lo propio cada martes.

La duda de cara al congreso de junio es si Mariano Rajoy mantiene unificado como hasta ahora el cargo de portavoz y secretario general, caso de Acebes en la pasada legislatura o de Arenas hace dos, o elige a dos personas distintas para cada una de las responsabilidades. De hecho, durante la etapa Aznar, Francisco Álvarez Cascos se encargó de la secretaría general, un cargo de resposabilidad más bien interna, y Ana Mato y Rafael Hernando de comparecer ante los informadores.

Algunas fuentes consultadas consideran seguro que Rajoy tiene en mente un esquema en el que Ángel Acebes continúe como secretario general, como en la era Cascos. El objetivo: afrontar la díficil carrera electoral con comicios vascos, europeos y gallegos en el horizonte. Y también para controlar un proceso de congresos regionales que auguran momentos difíciles para los populares al menos en Cataluña, Baleares y Extremadura. De hecho, desde el 9-M, Acebes ha desaparecido de los medios aunque fuentes de su entorno subrayan que sigue ejerciendo sus funciones de jefe.

Por ello, algunos diputados del PP se muestran convencidos de que Esteban Gonzalez Pons es el elegido para convertirse en la nueva cara de la tercera tentativa de Rajoy a La Moncloa. A su favor: su perfil político y personal, su experiencia -fue portavoz en el Senado- su capacidad dialéctica y mediática, y su buena relación con los periodistas. Su hándicap: ser el embajador en Madrid del presidente valenciano, Francisco Camps, a quienes muchos en el partido consideran el tapado para 2012.

Gonzalez Pons, para quien parece escaso papel la vicepresidencia de la comisión de Cambio Climático que Soraya Saénz de Santamaría le ha encargado, sería, en cierta medida, recibido con recelo en algunos sectores del PP y en sus medios de comunicación afines porque, en alguna medida, podría indicar que Rajoy estaría designando un delfín si las derrotas en las elecciones hasta 2012 hacen imposible su candidatura.

Mientras algunos diputados especulan con la posibilidad de que Rajoy designe como número dos visible a Alberto Ruiz-Gallardón, una hipótesis que otros descartan porque sería abrir una guerra civil interna entre oficialistas y aguirristas, a la quiniela se han sumado con fuerza en los últimos días algunos otros nombres como los del actual secretario de Internacional, Jorge Moragas; los del diputado catalán José María Lassalle, autor de los discursos del líder; o los de Juan Costa, uno de los renombrados fichajes junto a Pizarro, hoy reconvertido en diputado raso. Con Pons, Lassalle y Moragas almorzó el pasado martes el líder del PP, justo en el mismo día en que Eduardo Zaplana anunciaba su fichaje por Telefónica. Todos ellos encajan en la definición JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados).

Junto a esos nombres suenan otros que provienen de las provincias. La presidenta del PP castellano-manchego, María Dolores de Cospedal, está llamada a más altas responsabilidades avalada por su imagen y sus espléndido resultados electorales. Hay quien también ubica en Génova al gallego Nuñez Feijóo y a la vasca María San Gil. E, incluso, algunos ven de vuelta a la política nacional al andaluz Javier Arenas.

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