La alternativa de Costa pierde fuelle por la falta de apoyos y de equipo

  • Rajoy planea variar la estructura orgánica del PP recuperando la figura de las tres vicesecretarías, pero no tiene previsto rescatar el puesto de vicepresidente

Mariano Rajoy sigue atravesando un momento difícil en su liderazgo pero ese clamor en su contra no parece condensarse de momento en ningún candidato que lidere la alternativa. Es más, esa supuesta alternativa que encabezaría el ex coordinador del programa electoral, el valenciano Juan Costa, pierde fuelle a medida que se acerca el cónclave de junio. Primero, por la falta de apoyos en las federaciones autonómicas -como quedará reflejado en el respaldo que los barones brindarán mañana a Rajoy en Valladolid-; y, segundo, por la dificultad que Costa ha encontrado en los últimos días para elaborar una lista de solvencia alternativa a Rajoy.

El hasta ahora único candidato a la presidencia presentará una lista de "integración" con nuevas promesas y algunos ex. De la lista se va a caer, con toda probabilidad, el eurodiputado y ex ministro, Jaime Mayor Oreja. Al equipo de colaboradores que rodea ahora a Rajoy se han sumado en los últimos días otros dos diputados: Miguel Arias Cañete y Gonzalo Robles. Todos los que han hablado con Rajoy últimamente coinciden en que "sabe lo que tiene que hacer".

Lo que sí parece claro es que el nuevo PP que saldrá tras el congreso de Valencia tendrá una estructura órganica notablemente diferente. Al secretario general y a la figura del portavoz, que la dirección popular tiene previsto recuperar y que podría ocupar el valenciano Esteban González Pons, les acompañarán tres vicesecretarios que asumirían las áreas de Comunicación, Sectorial y de Organización. Pese a algunas informaciones que apuntaban ayer que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, podría ocupar una vicepresidencia única del partido, como número dos de Rajoy, parece del todo improbable que se recupere la figura de los vicepresidentes.

Ante estos rumores sobre Gallardón, la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, señaló que no sería "nuevo" que el alcalde fuera vicepresidente porque "ya lo ha sido de Alianza Popular". Aguirre también confesó que si la jueza que instruye la querella interpuesta por Gallardón contra el periodista Federico Jiménez Losantos por injurias le hubiera preguntado si el primer edil es "un verso suelto en el partido" le habría contestado que sí, ya que "él mismo lo cree así".

Mientras, Gallardón, de visita en Valencia para presentar el proyecto de la subsede de Valencia para la candidatura de Madrid 2012, ironizó con su homóloga valenciana, Rita Barberá, sobre la crisis del PP. Gallardón le regaló a la alcaldesa un antiguo sacapuntas, a lo que esta replicó: "Lo pondré en marcha en el congreso". De manos de Barberá, recibió Gallardón un facsímil de la obra de Tomás Moro La Agonía de Cristo. En tono jocoso, Gallardón respondió que "ninguno quiere terminar como Moro", un filósofo decapitado por orden de Enrique VIII.

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