Zapatero garantiza las prestaciones por desempleo

  • El presidente del Gobierno, que no se atreve a vaticinar cuándo acabará la crisis, anuncia un recorte del gasto público de 1.500 millones.

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció en su comparecencia ante el Congreso de los Diputados que se reducirá el gasto público en 1.500 millones de euros respecto a lo anunciado en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), que afectarán a todos los ministerios y a todas las partidas de gasto, y así financiar otras partidas, como las del desempleo. Asimismo, el presidente señaló que nos encontramos ante la peor crisis económica en la historia reciente, y que lo peor está por llegar. Por otro lado, Zapatero anunció la intención del Gobierno de incrementar la cobertura de prestaciones a los parados, y de potenciar y mantener el empleo.

Durante su séptima comparecencia ante el Congreso en menos de un año de legislatura para analizar la crisis económica, el presidente Zapatero anunció que se recortará en 1.500 millones el gasto público previsto en los PGE, lo que unido a la reducción del 1,8% de los gastos corrientes ya incluida en las cuentas del próximo año, supone un recorte total del gasto público del 2,6%. Esta reducción, explicó, no afectará "en ningún caso" a las retribuciones de los empleados públicos ni a los programas de protección social. De hecho, afirmó que los recursos liberados con este recorte del gasto podrán ser utilizados para financiar otras partidas "fuertemente" afectadas por la coyuntura económica, como las prestaciones por desempleo.

Además, indicó que, para apoyar a los desempleados, el Gobierno estudia con los agentes sociales una serie de medidas que deberán ser valoradas en el marco del diálogo empresarial. Según Zapatero, serán medidas "coyunturales" destinadas, unas, a mejorar la protección por desempleo y, otras, a incentivar la contratación y a fomentar el mantenimiento del empleo. En concreto, indicó que estas medidas irán destinadas a mantener "e incrementar" la cobertura de la prestación por desempleo, "sea cual sea el número de parados" que se alcancen, y a llevar a cabo reformas laborales y sociales de acuerdo con los interlocutores sociales.

Tras esto, el presidente confirmó que en estos momentos la economía se encuentra ante la "peor recesión" de carácter global de la historia reciente, y añadió que aún "no ha tocado fondo". Además, señaló que la economía doméstica había entrado en recesión durante el cuatro trimestre de año pasado. En este sentido, Zapatero entonó también el 'mea culpa' y admitió que España también debe aprender de sus "propias lecciones". En este sentido, reconoció que España está atravesando "los peores momentos" de esta crisis, y reconoció que aún "no se notan suficientemente" los efectos de las medidas para aumentar la liquidez adoptadas para restablecer su normal funcionamiento, ni se han hecho realidad los efectos de la inversión pública extraordinaria destinada a reactivar la economía.

Falta liquidez

Zapatero confirmó igualmente que "el brusco bloqueo" de la liquidez es, sin duda, responsable "en buena medida" de que se haya "yugulado" la actividad, y de que se haya resentido tanto el empleo, especialmente en algunos sectores muy intensivos en mano de obra. Además, afirmó que en los últimos años "se han cometido muchos excesos" y que ahora los ciudadanos están pagando "la codicia ilimitada" y la "especulación irresponsable" en la que incurrieron aquellos que se aprovecharon de unos mercados financieros "mal regulados".

Sin embargo, el presidente del Gobierno insistió una vez más en que el sistema financiero español ha resistido "con éxito" al terremoto de septiembre, aunque no ha sido inmune a la caída de la confianza, que ha provocado la restricción de crédito y ha estrechado la liquidez de muchas empresas. Por este motivo, aseguró que permanecerá "especialmente atento" a la evolución del crédito en España, consciente de que la recuperación económica pasa necesariamente por que éste fluya de las entidades financieras a las familias y las empresas. "Quiero reiterar que el Gobierno ha hecho y hará todo lo que está en su mano para que eso suceda", subrayó.

En este sentido, afirmó que el Ejecutivo impulsará una acción coordinada internacionalmente para evitar el colapso del sistema financiero; que movilizará, a través del ICO, el mayor volumen de recursos de la historia para financiar a las empresas, y que será flexible a la hora de introducir nuevas líneas y modificar las existentes, siempre y cuando ello contribuya al restablecimiento del canal de crédito.

Por otro lado y ante la preocupación del Gobierno en una situación de demanda muy debilitada y  un endurecimiento "claro" de las condiciones de acceso al crédito, recordó que el Ejecutivo ha establecido la mayor movilización de recursos financieros de la historia, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), con cerca de 30.000 millones de euros. "Todas las líneas ICO que anuncié en mi comparecencia de finales de noviembre, ya están operativas", aseveró.

No obstante, subrayó que habrá que esperar algunas semanas para apreciar su alcance y efectividad, aunque insistió en que a través de estas líneas ya se han concedido créditos a más de 2.000 pequeñas y medianas empresas y autónomos por un volumen total de 185 millones de euros. De hecho, el presidente consideró que "todo apunta" a que la nueva línea ICO-Liquidez, destinada a financiar el capital circulante de las pymes, tendrá tanta aceptación que agotará, en pocas semanas, su dotación, que es de 10.000 millones de euros.

En cuanto a las ayudas al sector del automóvil, uno de los que más está sufriendo, Zapatero, confirmó que las empresas vinculadas al sector del automóvil podrán empezar a solicitar las ayudas del Plan de Competitividad del sector, dotado con 800 millones de euros, a partir del próximo 13 de febrero y que los fondos llegarán a las empresas en el mes de marzo.

Cooperación nacional

Por otro lado, el presidente reclamó y ofreció una "cooperación nacional" a fuerzas políticas y sociales para salir de la crisis económica y afrontar el "apremiante desafío colectivo" de la destrucción de empleo. Zapatero apeló en este esfuerzo común a los sindicatos y empresarios, a través del diálogo social, a las comunidades autónomas, a los ayuntamientos y a las fuerzas políticas para acordar y agilizar las reformas y dar un impulso a los programas de transformación y desarrollo de sectores innovadores y de futuro.

También apeló a la sociedad española en su conjunto para atravesar este periodo de crisis, y volver a la senda de la prosperidad, "con un ejercicio de responsabilidad colectiva e individual", haciendo un "singular esfuerzo de solidaridad". Zapatero afirmó que no hay nada en este momento que demande "más justificadamente" la conjunción de esfuerzos de las diversas fuerzas sociales y políticas que la destrucción de empleo. "Todo es poco para afrontar el combate que hemos de librar contra la destrucción de empleo en España", subrayó.

En cuanto al fin de la crisis económica, señaló que es arriesgado predecir con precisión cuándo empezará España a "ver la luz al final del túnel", una vez que nunca se había vivido una situación similar, y que nadie sabía lo que iba a pasar, pero volvió a reiterar que el efecto de los planes puestos en marcha deberían mostrar indicios "favorables de salida de la crisis en la parte final de este año". 

"Las prioridades están identificadas y las vamos a ir ejecutando en los próximos meses. Esto es lo que tenemos que hacer, pero también sabemos cómo lo queremos hacer. Lo queremos hacer sin dejar a nadie en la cuneta, sin que crezca la exclusión social, sin que sufran las consecuencias de la crisis quienes se encuentran en una posición más vulnerable", insistió.

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