ZP puja contra el populismo del PP

LA propuesta del contrato de integración para los inmigrantes y la exigencia de que aprendan las costumbres españolas, así como la mano dura anunciada por Rajoy contra los menores delincuentes, han puesto al PP en danza en la precampaña electoral.

Estas iniciativas le han servido para romper la mala racha que inauguró la exclusión de las listas electorales del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y que siguió con las sentencias sobre las listas paritarias y el caso de las sedaciones de Leganés.

La reforma fiscal de Rajoy la neutralizó Zapatero con la devolución de 400 euros del IRPF, y el documento de los obispos españoles negándole el pan y la sal a los partidos de izquierdas y a los nacionalistas, a la postre, no le he venido al PP tan bien como cabía esperar. Si ha movilizado votos, éstos serán para los perjudicados.

Sin embargo, durante gran parte de la semana pasada y el arranque de ésta, el PSOE ha ido a remolque de unas propuestas que rinden buenos réditos electorales, tal como ha demostrado la derecha populista europea. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, logró con un discurso muy similar arrebatar importantes bolsas de votos al ultraderechistaFrente Nacional de Jean Marie Le Pen en las presidenciales francesas.

En Toledo, Zapatero intentó ayer paliar la situación y metió al PSOE en la precampaña con una nueva propuesta de dinero contante y sonante para extender las ayudas sociales a 400.000 familias. Así, las que tengan ingresos inferiores a 15.000 euros anuales, en el caso de las no numerosas, y de 20.000, en el de las numerosas, recibirán una asignación de 500 euros anuales por cada hijo menor de 3 años, y de 300 hasta que cumplan los 18 años y de mil euros por cada hijo discapacitado. El acto toledano tuvo, además, el morbo de que Zapatero compartió tribuna con Bono, que representa valores españolistas y centristas que necesita su jefe de filas para reeditar el 9-M la victoria electoral del 2004. El ex ministro de Defensa cumplió metiéndose con Rajoy, a quien diagnosticó "una mala salud política".

La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, se sumó a la ofensiva del martes socialista, y anunció que el AVE llegará a Barcelona el 20 de febrero, si no pasada nada. Dados los antecedentes, el asunto debe estar más que medido, y no es previsible que lo que se hace para que sume para el PSOE, reste. Cualquiera sabe.

Desde el PP, la secretaria de Políticas Sociales, la ex ministra Ana Pastor, entró en la puja con dentista gratis empezando por los niños y los mayores de 65 años, y listas de espera de 30 días.

Acebes enredó con el New Flame, que vertió 24 toneladas de chapapote en las playas campogibraltareñas, para convertirlo en el segundo Prestige socialista. Al secretario general del PP le faltaron 63.976. Con el primero, el Sierra Nava, que encalló en la ensenada de Getares (Algeciras) en enero de 2007, se quedó más cerca: 63.930 toneladas para igualar el desastre ecológico gallego.

El intento de agresión a María San Gil en Santiago sirvió a Ana Torme, portavoz adjunta del Grupo Popular, para recordar que los abertzales son "los amigos de Zapatero".

Al ritmo de puja que vamos, la campaña pura y dura va a cargarse el superávit presupuestario a partir del 9-M, gane quien gane.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios