Terrorismo

"Thierry" y los etarras detenidos en Francia, imputados con varios cargos

  • Los cuatro son imputados por asociación de malhechores con vistas a preparar actos de terrorismo y por extorsiones en banda organizada.

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El presunto dirigente de ETA Javier López Peña y otros tres supuestos miembros del aparato político de la banda terrorista, detenidos el pasado martes en Burdeos (suroeste de Francia), fueron imputados hoy por numerosos cargos por jueces antiterroristas en París, indicaron a fuentes judiciales.

De López Peña, "Thierry", de casi 50 años, el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo tras su arresto que, con toda probabilidad, era la persona con "más peso político y militar" en ETA.

También fueron imputados Ainhoa Ozaeta (33 años), Igor Suberbiola (29) y Jon Salaberría (38), detenidos junto a López Peña en un pequeño apartamento de Burdeos el pasado martes por la noche.

Los cuatro fueron imputados por asociación de malhechores con vistas a preparar actos de terrorismo y por extorsiones en banda organizada.

También por receptación de robos, incluso a mano armada, en banda organizada, uso de matrículas falsificadas, documentación falsa, tenencia ilegal de armas y municiones, y tenencia o transporte de productos incendiarios o explosivos y de sustancias que entran en la composición de artefactos explosivos.

Todo ello, en relación con "una empresa individual o colectiva" destinada a "perturbar gravemente el orden público por medio de la intimidación o el terror".

La pena máxima que conllevan estos delitos (que implican un juicio ante el Tribunal Especial de lo Criminal, y no ante el Correccional) es de 30 años de prisión, según la Fiscalía de París, que pidió para todos el ingreso en prisión preventiva.

Tras su imputación por magistrados antiterroristas, entre ellos Laurence Le Vert, la máxima experta en sumarios de ETA, los cuatro comparecieron ante un juez de las libertades y la detención para que dictara su ingreso en prisión preventiva.

También fue imputado, pero por menos cargos, el francés Louis Fort, de 75 años, detenido el pasado miércoles en Bayona (País Vasco francés), y que, según fuentes de la investigación, alquiló en agosto de 2007 el apartamento de Burdeos.

Procesado por asociación de malhechores con fines terroristas, entre otros cargos, Fort quedó en libertad bajo control judicial, aunque la Fiscalía había pedido su ingreso en prisión.

López Peña, en la clandestinidad desde 1983, que se cree que estuvo un tiempo en Sudamérica y fue condenado en rebeldía en Francia a penas de ocho y dos años en 2005 y 2007, es considerado como dirigente del aparato político de la banda.

Se dice que entró en la dirección de ETA hace más de dos años y participó en una reunión con enviados del Gobierno español durante el proceso de paz abierto, a raíz del llamado "alto el fuego permanente", declarado por la banda en marzo de 2006.

Fuentes de la lucha antiterrorista española le atribuyen la decisión de romper el alto el fuego con el atentado de diciembre de 2006 contra el aeropuerto madrileño de Barajas, en el que murieron dos ecuatorianos y que dio al traste con el proceso de paz.

El ministro español del Interior consideró que los arrestados en Burdeos ordenaron los últimos asesinatos cometidos por ETA.

En el pequeño piso donde fueron detenidos, la policía encontró cinco pistolas automáticas, una pequeña cantidad de clorato para explosivos, unos 1.000 euros en efectivo, ordenadores portátiles, mucho material informático, diversos juegos de documentos falsos, abundante documentación interna de la banda, material para copiar matrículas de coche y placas falsificadas.

También fueron incautados dos coches, robados en Francia.

Los investigadores aguardan el análisis de los ordenadores para calibrar las funciones de los cuatro presuntos etarras en la banda.

Azoeta pudo ser quien leyó el comunicado en el que ETA anunció la tregua de 2006. Salaberria fue parlamentario de Batasuna y Suberbiola miembro de Haika y Jarrai.

Las autoridades de Francia y España han expresado su satisfacción por el golpe asestado esta semana a la banda, que consideran una nueva prueba de la cooperación bilateral en la lucha antiterrorista y de la "eficacia" de los equipos conjuntos permanentes de agentes de los servicios de información policial de los dos países.

La creación de esos grupos se pactó el pasado enero a raíz del asesinato a balazos de dos guardias civiles por ETA en Capbreton, en las Landas (suroeste de Francia) el pasado 1 de diciembre.

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