El Rey alaba la "dignidad" del levantamiento del 2 de mayo

  • Zapatero define el patriotismo español como "un principio de solidaridad" y Aguirre pide que el ejemplo de 1808 sirva para construir un país "más libre"

El rey don Juan Carlos alabó ayer la "dignidad" de los españoles que se levantaron contra las tropas de Napoleón el 2 de mayo de 1808 en lo que fue el inicio de la Guerra de la Independencia, que también abriría la puerta a las ansias de libertad de las colonias americanas. El levantamiento del pueblo madrileño y la subsiguiente contienda hasta 1814 supusieron "la encarnación de la dignidad de un pueblo, que, como dijo el poeta, no podía ser esclavo porque sabía morir", afirmó el Monarca en un acto en el Ayuntamiento de Móstoles junto al resto de la Familia Real.

"Por manera que en Madrid está corriendo a esta hora mucha sangre; como españoles es necesario que muramos por el Rey y por la Patria, armándonos contra unos pérfidos (los franceses) que so color de amistad y alianza nos quieren imponer un pesado yugo", afirmaba el famoso bando que dio inicio a la guerra.

Para don Juan Carlos, aquel periodo, que comprende también la redacción de la Constitución de 1812 y los movimientos emancipadores americanos, "marcó al mundo hispánico en su conjunto". "Entre 2008 y 2012 se cumplirán en suma dos siglos de un periodo histórico que contribuyó decisivamente a configurar los perfiles de la nueva América y de la España moderna y constitucional", afirmó el Monarca, quien recibió la medalla de honor del del Ayuntamiento de Móstoles. El Rey animó a aprovechar la celebración de los Bicentenarios del levantamiento popular español y las independencias iberoamericanas como "una ocasión para resaltar unos valores que nacieron como expresión popular y espontánea de sentimientos colectivos y solidarios, valores en torno a los ideales de libertad, soberanía y nación que también compartimos como integrantes de la comunidad iberoamericana".

Poco antes de acudir al Ayuntamiento para ser agasajado en presencia de una importante representación institucional, entre la que figuraban el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homóloga en la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el Rey presidió una ofrenda floral en el monumento a los dos alcaldes mostoleños que declararon la guerra al imperio napoleónico.

Zapatero destacó los avances hacia la modernidad que ha dado España en los últimos 200 años pese a los "periodos oscuros" que ha vivido y defendió el patriotismo de los españoles como "un principio de solidaridad". Zapatero recordó que el país tiene ahora como aliadas a naciones como Francia pese a aquel enfrentamiento histórico, y señaló que los españoles han plantado cara "a muchos demonios seculares como la intolerancia, la desconfianza en el progreso o la negación del diferente". "Y casi les hemos vencido", proclamó. Aguirre pidió que el heroísmo de los alcaldes que el 2 de mayo llamaron a sublevarse sirva para sentirse responsables del deber de hacer de España una nación de ciudadanos cada día más libres.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios