Prisión para 11 de los 14 dirigentes de Batasuna detenidos

  • El juez Baltasar Garzón estima que los arrestados trataban de recomponer la cúpula de esta formación tras su desarticulación el pasado 4 de octubre en Segura (Guipúzcoa).

Once de los 14 detenidos en la madrugada del lunes en la operación desarrollada contra Batasuna pasarán al menos una temporada en la cárcel, después de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretase prisión incondicional para ellos porque supuestamente pretendían "reconstruir el frente institucional" de ETA y asumir el carácter como "referente político" de la organización terrorista a través de la instrumentalización de PCTV y ANV, según el auto. Para los tres restantes, dos miembros del PCTV y un ex concejal de EH, el magistrado ha impuesto fianzas de hasta 60.000 euros con las que eludir el encarcelamiento.

Garzón decretó prisión incondicional por un delito de integración en organización terrorista para 11 de los 14 detenidos el lunes, entre ellos cinco miembros de la Mesa Nacional -Mikel Etxaburu, Karmelo Landa, Eusebio Lasa, Aitor Aranzabal y Karmele Ayerbe- y dos personas pertenecientes al Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), Peio Xabier Gálvez y Joseba Zinkunegi. También recibieron la misma consideración los dos dirigentes de EKIN Mikel, Garaiondo y Nuria Alzugarai, el ex concejal de EH Iñigo Balda y el imputado en el sumario de Udalbiltza Kursaal, José Manuel Jurado. El magistrado considera que los acusados deben ser encarcelados porque si continuaran en libertad, proseguirían su actividad delictiva y llevarían a cabo "una acción individual u orgánica coordinada dentro de la organización Batasuna-ETA".  

Sin embargo, para los tres restantes, los tesoreros del PCTV Jesús María Aguirre, y Sonia Jacinto, y el ex concejal de EH en San Sebastián Juan José Ibaiceta, el magistrado ha impuesto fianzas para que eludan el encarcelamiento, de tal forma que los integrantes de PCTV tendrán que abonar 50.000 euros e Ibaiceta 60.000. En cuanto al presidente de ANV, Kepa Bereziartua, imputado la pasada semana por colaboración con organización terrorista tras la vista celebrada sobre la suspensión de su partido, el juez ha impuesto otra fianza, en este caso de 20.000 euros.  

Las declaraciones de los 14 detenidos en la operación policial que dirigió el propio Garzón en la madrugada del domingo al lunes y del presidente de ANV -que no estaba arrestado y acudió voluntariamente a los juzgados- se prolongaron por espacio de apenas dos horas, ya que todos ellos se negaron a responder a las preguntas que se les formularon. Solo hablaron el presidente de ANV, que respondió a su abogado, Iñigo Iruín, y el ex concejal de EH Juan José Ibaiceta, que intervino únicamente para precisar que él se limitó a actuar como edil.

Con las últimas detenciones Garzón trata de desbaratar otro intento de Batasuna de recomponer su Mesa Nacional, maltrecha desde el 4 de octubre del año pasado cuando otra macro operación policial se saldó con 23 detenidos impidiendo un primer relevo en la dirección de la formación ilegalizada. De hecho, según el auto de Garzón, los 14 arrestados en la última operación pretendían sustituir en la dirección del partido ilegalizado, según Garzón, a los miembros de Batasuna detenidos en la localidad de Segura (Guipúzcoa) el 4 de octubre de 2007, con objeto de obtener su continuidad como co-dirección subordinada de ETA al frente de la izquierda abertzale. Así, aspiraban a "reconstruir el frente institucional" de ETA y asumir el carácter de "referente político" de esta banda a través de la instrumentalización de dos formaciones políticas legales.  

En este sentido, Garzón menciona la existencia de una verdadera "avalancha de documentos" que ponen de manifiesto la plena integración de Batasuna en ETA, "mucho más clara tras las últimas investigaciones", y por otra la absoluta aquiescencia de los responsables de PCTV y ANV que "casi les pone en el umbral de la integración de éstas formaciones en Batasuna".  

Entre los detenidos anteriores estaban destacados dirigentes de la formación ilegalizada como Joseba Permach, Juan José Petrikorena, Rufino Etxeberría o Imanol Iparraguirre. Además la semana pasada fueron Patxi Urrutia y Pernando Barrena, el hombre que venía ejerciendo el papel de portavoz y líder en la práctica de Batasuna desde las detenciones de Segura.

Detenciones a las que hay que sumar la de Arnaldo Otegi, que ingresó en prisión el 8 de junio después de que el Tribunal Supremo confirmara una condena de 15 meses por enaltecimiento del terrorismo durante un acto de homenaje a un etarra, y la de Joseba Álvarez, que fue encarcelado el 5 de octubre por reincidir en el delito de pertenencia a organización terrorista e inducir a actos de terrorismo callejero en una manifestación convocada por Askatasuna el 11 de septiembre en San Sebastián.  

Además, tras la operación de Segura, el pasado 15 de octubre fue detenido el responsable de Institucional de Batasuna, Asier Imaz, que ingresó en prisión por orden de Garzón el día 18, y un par de meses más tarde el 18 de diciembre fue detenida la responsable de Cultura y Deporte Marije Fullaondo.

Garzón destaca en el auto judicial conocido hoy que en los documentos incautados en los registros no se ha detectado ninguno atribuible a la organización juvenil EKIN, lo que demuestra una cesión de las funciones de EKIN en beneficio de Batasuna, que "ya no necesitaría ser dinamizado desde fuera, al haber integrado en su seno a los responsables de EKIN".  

Además, el juez ha dictado un auto separado en el caso de Karmelo Landa en el que pone de manifiesto su participación en los actos celebrados de forma posterior a la suspensión de actividades de PCTV y ANV. Landa convocó el día 9 de febrero, recuerda Garzón, a la celebración de una manifestación de apoyo a los dos partidos "pese a conocer que ambas formaciones estaban suspendidas judicialmente y que la concentración había sido prohibida".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios