Losantos dice que insultó a Gallardón porque "no quería investigar el 11-M"

  • El alcalde de Madrid sienta en el banquillo al periodista de la Cope y 'El Mundo' por un delito de injurias graves con publicidad · Le tachó de "traidor", "bandido", "siniestro" y "lacayo del Gobierno"

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El periodista Federico Jiménez Losantos se sentó ayer en el banquillo después de todas las críticas lanzadas contra ciertas personas a raíz del comienzo de la investigación por los atentados del 11-M de 2004. El querellante es el alcalde de Madrid, Alberto RuizGallardón, que se negó a admitir los insultos y acusaciones.

Durante el juicio celebrado en los Juzgados de lo Penal de Madrid, el periodista de la Cope y de El Mundo admitió que había llamado al edil "traidor, siniestro, bandido o lacayo del Gobierno". Pero si lo dijo fue por su "convicción moral" de que Gallardón no quería investigar el 11-M y prefería la impunidad de los "verdaderos autores" de la masacre. "Lo dije para intentar buscar justicia para las víctimas del 11-M. Me angustiaba la desazón y la angustia de las víctimas. Acudían a nosotros porque éramos los únicos que buscábamos justicia", subrayó.

Jiménez Losantos intentó justificar sus palabras alegando que en la radio, la información y la opinión son "difícilmente separables". Y si en algún momento insultó a Gallardón con descalificaciones como "alcaldito" lo hizo para mantener el "interés de la audiencia" pero sin ninguna carga ofensiva. "Si me lo prohíben a mí habría que hacerlo con todos los medios de comunicación que hacen chistes", manifestó. El periodista se enfrenta a una multa de 12 meses con una cuota diaria de 200 euros (72.000 euros en total) por un delito de injurias graves con publicidad.

Después llegó el turno de Ruiz-Gallardón. El alcalde explicó a la magistrada Inmaculada Iglesias que desde que está en política ha admitido todo tipo de críticas e incluso insultos hasta que Losantos le acusó de intentar ocultar el atentado y dejar impunes a los responsables de la masacre cuando, según recalcó, apoyó la política de su partido y la actuación de los jueces que investigaron el atentado. "Defendía que en un Estado de Derecho no se puede insultar a los jueces ni a los fiscales. Cuando uno está en política tiene que defender lo que dicta su conciencia", destacó.

Gallardón explicó que la crítica se acoge al ejercicio democrático, pero lo vertido por Losantos es "lo más grave, injurioso y ofensivo" que le han dedicado en "toda la vida". Su decisión de querellarse contra el periodista se produjo después de que el mismo 11-M viese cómo morían personas, acudir al Ifema donde se encontraban los cadáveres y poner todos los medios para intentar paliar el dolor de los familiares.

El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, acudió como testigo y recordó que el ex presidente José María Aznar ya había calificado anteriormente a Gallardón de "desleal" y otros compañeros y periodistas de "traidor". "¿Cómo va a ser el alcalde de la ciudad donde se han cometido los atentados el que quiere pasar página y no esclarecer los hechos que estaban tan oscuros?", manifestó.

El ex portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, actualmente consejero de Telefónica para Europa, que acudió como testigo de la defensa, evitó entrar en polémicas. Se limitó que decir que la línea del partido respecto al 11-M era clara y se acordaba en reuniones en las que estaba Gallardón. "Pero yo no voy a entrar en interpretaciones de lo que diga cada uno a título personal", destacó.

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