Terrorismo

Finaliza en Vitoria el funeral por Juan Manuel Piñuel

  • Durante la homilía el obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, se ha preguntado si "¿así se sirve al bien del pueblo vasco?"

El funeral de Juan Manuel Piñuel, guardia civil asesinado ayer por ETA en un atentado con una furgoneta-bomba en la casa-cuartel de Legutiano (Álava), que se celebró hoy en la Catedral Nueva de Vitoria, finalizó poco antes de las doce del mediodía. El féretro, portado por representantes del instituto armado, será trasladado al Aeropuerto de Foronda, de donde saldrá en avión con destino a Málaga.

Los funerales se iniciaron a las 10.30 horas, con la asistencia de la viuda y familiares de la víctima, los Príncipes de Asturias, los miembros del Gobierno central María Teresa Fernández de la Vega, Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba, el presidente del Senado, Javier Rojo, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y representantes de todos los partidos políticos.

La ceremonia religiosa se desarrolló a puerta cerrada, sin la asistencia de los medios de comunicación, por expreso deseo de la familia de Piñuel. El funeral acabó diez minutos antes de que se produzcan las concentraciones, a las doce del mediodía, ante todas las instituciones vascas en repulsa por el asesinato del guardia civil.

La ceremonia religiosa fue oficiada por el obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, que, al finalizar, su homilía besó a la viuda, Begoña. En las puertas de la Catedral Nueva de Vitoria, centenares de vecinos aplaudieron a la salida del féretro y al ver salir a la esposa de Juan María Piñuel. El himno de la Guardia Civil y una marcha fúnebre despidió al agente.

"¿Así se sirve al bien del pueblo vasco?"

El obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, ha condenado hoy "a los autores materiales y a los colaboradores"  y se ha preguntado si "¿así se sirve al bien del pueblo vasco?"

En su homilía, Asurmendi ha afirmado que "es de justicia condenar el atentado terrorista que ha segado la vida de Piñuel, condenar a sus autores materiales, así como a sus instigadores y colaboradores directos e indirectos".

El obispo de Vitoria se ha hecho eco del "sentimiento general de rechazo y de rabia contenida contra los autores y los cómplices del terrible atentado", porque "la persona humana nunca debe ser utilizada como medio para alcanzar cualquier tipo de fin".

Ha recordado el sufrimiento "atroz" de los familiares del agente muerto "tras haberles sido arrebatado de su lado injustamente a un ser querido e inocente".

Así, ha transmitido "de corazón" el pésame, la cercanía y el reconocimiento a la esposa de Piñuel, María Victoria, y a su hijo, Juan Manuel.

También ha denunciado la sensación de "hartazgo" que, según ha dicho, "sienten millones de personas ante un nuevo atentado criminal que se une a cientos de actos similares a lo largo de cuarenta años".

Por ello ha planteado "la serie cruel de preguntas que nos corroen por no encontrar respuesta válida: ¿Para qué ha servido este acto criminal? ¿Con estas acciones se sirve al bien del pueblo vasco? ¿Hasta cuándo va a durar entre nosotros la lacra del terrorismo?"

Durante el funeral, que se ha celebrado a puerta cerrada por expreso deseo de la familia, el prelado ha mostrado su condolencia y reconocimiento a la Guardia Civil porque "sufren un dolor desgarrador" pero "mantienen la dignidad y su compromiso de servicio a España, a las personas y la convivencia pacífica".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios