Entregados a Libia los 49 inmigrantes rescatados por un pesquero español

  • Los supervivientes amagaron con un motín y con "quemar el barco" al enterarse de que su destino no era Europa

Los 49 inmigrantes rescatados el miércoles por el pesquero español atracado en el puerto de Trípoli (Libia) abandonaron ayer la embarcación, según informaron fuentes diplomáticas. Los rescatados opusieron resistencia porque la mayoría consideraba que pisar tierra les negaba el sueño de alcanzar Europa, aclaró el padre del patrón del barco, José Ruso.

El pesquero Clot de l'Illot, con base en Santa Pola (Alicante), se encontraba anclado en el puerto de la capital libia con permiso de las autoridades del país tras proceder al rescate a 100 millas de la costa libia y otras 90 de Malta.

Según indicaron las mismas fuentes, de los 49 inmigrantes recogidos por la embarcación-entre ellos varias mujeres y seis niños-, dos fueron evacuados en un primer momento en helicóptero, otros 16 abandonaron el barco al llegar a Trípoli y los 31 restantes desembarcaron ayer.

Con la salida de todos los inmigrantes concluye un problema con tintes diplomáticos que comenzó durante la madrugada del viernes y que obligó a trabajar de forma conjunta a las autoridades españolas y libias. Una conversación telefónica del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, con su homólogo libio, Abdu Al Rahman Shalgam, permitió desbloquear la situación y autorizar el atraque del barco español.

Ahora continúa el trabajo del Ministerio de Exteriores para facilitar la reincorporación a sus faenas del pesquero alicantino y su regreso a España. El barco continuará faenando entre Libia y Malta durante tres o cuatro días y después tomará rumbo a Santa Pola, donde está previsto que llegue a finales de mes.

El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, mostró su reconocimiento a la labor del pesquero Clot deI'llot, que asistió desinteresadamente a los inmigrantes, la mayoría de nacionalidad somalí según Europa Press y en "muy mal" estado de salud, pues hacía diez días que habían salido de la costa .

Peralta se puso en contacto con el padre del patrón del barco, a la que dio la enhorabuena por la acción humanitaria llevada a cabo por la embarcación que dirige su hijo.

De hecho, José Ruso indicó que la tripulación del barco reanudará su trabajo aunque con "un sabor agridulce" por los momentos "tan tensos" que se han vivido cuando los rescatados se negaron a desembarcar e incluso llegaron a "amenazar con quemar el barco" y a decirle a los pescadores que "si llegan a saber que los llevaban a Libia los hubieran matado". Éste es el cuarto barco procedente de Santa Pola que rescata una patera en aguas del Mediterráneo.

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