Detienen a Barrena, el último líder de Batasuna que estaba en libertad

  • Garzón actúa contra el portavoz batasuno tras proclamar éste el sábado que la izquierda 'abertzale' estará en las próximas elecciones · Arranca en París el juicio contra Susper, ex jefe militar de ETA

Nuevo golpe a la ilegalizada y maltrecha Batasuna. Agentes de la Policía Nacional detuvieron ayer y trasladaron a Madrid, por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, a Pernando Barrena y Patxi Urrutia, dos de los pocos miembros de la dirección abertzale que todavía quedaban en libertad. Garzón ordenó estas detenciones tras participar los dos el pasado sábado en un acto organizado por la formación ilegalizada en Pamplona sobre las negociaciones mantenidas con el Gobierno durante el proceso de paz. Tras su intervención, Barrena, líder en la práctica de Batasuna, proclamó que con toda seguridad la izquierda abertzale estará en las próximas elecciones.

Un actuación que no difiere mucho del mensaje transmitido desde hace meses por el líder batasuno, omnipresente desde que a principios de octubre cayera la cúpula del partido, pero que en esta ocasión ha sido considerada por Garzón como prueba clave para ordenar las detenciones. Barrena se encontraba actualmente en libertad bajo fianza imputado por un delito de integración en organización terrorista dentro del sumario en el que Garzón investiga la vinculación de Batasuna y ETA a través de la red de herriko tabernas.

El dirigente de Batasuna fue detenido en la localidad navarra de Berriozar y tras su arresto acompañó a los agentes de la Policía Nacional a su domicilio en este municipio para efectuar un registro que duró cerca de dos horas. Sobre las 16.00 los efectivos policiales salieron de la vivienda con tres cajas, un fax y una foto enmarcada con el anagrama de la banda terrorista ETA.

La nómina de detenidos procedentes de Batasuna es amplia e incluye a Arnaldo Otegi, que ingresó en prisión el 8 de junio después de que el Tribunal Supremo le confirmara una condena de 15 meses por enaltecimiento del terrorismo durante un acto de homenaje a un etarra; Joseba Álvarez, que fue encarcelado el 5 de octubre por reincidir en el delito de pertenencia a organización terrorista e inducir a actos de terrorismo callejero en una manifestación convocada por Askatasuna el 11 de septiembre en San Sebastián y otros dirigentes como Joseba Permach, Juan José Petrikorena, Rufino Etxeberría o Imanol Iparraguirre.

Las Fuerzas de Seguridad buscaban también al cierre de esta edición a Unai Fano, asesor de la comisión negociadora de la izquierda abertzale durante los contactos con el Ejecutivo socialista. Fuentes de la lucha antiterrorista habían informado en un primer momento de que Fano había sido detenido por la mañana en Larrabetzu (Vizcaya), pero posteriormente indicaron que no fue localizado.

El trajín policial no se limitó a España. Al otro lado de los Pirineos, la Gendarmería detuvo en Hendaya a Pello Álvarez por su posible vinculación con la banda. Álvarez, natural de Andoain (Guipúzcoa), ya fue detenido hace un año, el 2 de febrero de 2007, en la localidad vasco francesa de Ziburu, acusado de acoger a miembros de ETA, pero, tras tomarle declaración, fue puesto en libertad sin cargos ya que el juez no encontró ningún indicio de delito.

Asimismo, el Tribunal Especial de lo Criminal de París inició ayer, rodeado de fuertes medidas de seguridad, el juicio contra Juan Ibón Fernández Iradi, alias Susper, ex jefe militar de ETA, por el intento de asesinato de un gendarme en noviembre de 2001. Junto a Susper se juzga al también etarra Antonio Agustín Figal Arranz, considerado cómplice en el intento de asesinado del agente francés.

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