Arzalluz y Urkullu defienden la inocencia de Agirre

  • Seis miembros del PNV testifican ante el juez Garzón para negar la implicación del imputado en la trama de extorsión de ETA.

Seis dirigentes o ex dirigentes del PNV testificaron ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en el proceso que se sigue contra el ex responsable de Relaciones Internacionales de la formación nacionalista Gorka Aguirre por su presunta implicación en la red de extorsión de la banda terrorista ETA. Y, tal y como estaba previsto, todos ellos defendieron la inocencia de Agirre a capa y espada y negaron que realizara labores de mediación entre ETA y los empresarios chantajeados para el pago del 'impuesto revolucionario'. Así, a su salida de la Audiencia Nacional, Arzalluz afirmó que lo que le ha pasado a Agirre es que "de tanto ir y venir con ellos" (con los etarras) la Policía se creía que "era uno de ellos". El actual presidente del PNV, Iñigo Urkullu, también reiteró su "plena confianza" en Agirre y calificó de "aberración" el proceso abierto contra él.

Además de Arzalluz y Urkullu, el juez Garzón tomó declaración esta mañana durante algo más de dos horas a otros cuatro miembros de la Ejecutiva del PNV. Por allí también pasaron el presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar y los miembros de la formación José Antonio Rubalkaba, José María Zalbidegoitia y Arantxa Itxasmendi, que suele ejercer como abogada del PNV. Todos ellos testificaron como llamados por la defensa, en el marco de la estrategia con la que esperan que Garzón retire las acusaciones contra Agirre, que en estos momentos está en libertad bajo fianza de 12.000 euros.

"A Gorka le conozco hasta la marca del calzoncillo; lo que le ha pasado es que de tanto ir y venir con ellos, la policía tenía su idea y se creía que era uno de ellos", afirmó Arzalluz a las puertas de la Audiencia Nacional, donde también destacó que la actividad de Agirre se desarrolló durante años en la localidad francesa de San Juan de Luz donde los miembros de la banda terrorista "pululaban" cuando no estaban en actividad". Así el ex presidente del PNV explicó que como cualquier partido y organización el PNV necesitaba información sobre los movimientos, proyectos y evolución de ETA.

Precisamente de eso se encargaba Gorka, liberado por el partido. Toda la información abierta y los contactos que tenía, los traía y los avalaba", indicó Arzalluz que también recordó que si Agirre hubiera colaborado con ETA "hubiera sido expulsado del partido". "Lo hubiésemos tenido que echar del partido, hemos dicho repetidas veces que el que aportara dinero a ETA sería expulsado", señaló.

El actual presidente del PNV también mostró su "total confianza" en Agirre, del que dijo que fue uno de los ejecutores de una de las máximas de su formación es "no ceder al chantaje de un grupo terrorista como es ETA". Además, Urkullu añadió que su imputación en el sumario en el que se investiga al aparato de extorsión "no se sostiene" ya que Agirre "no hacía otra cosa que intentar saber cual era la realidad inherente a la organización ETA y depositar esa información en la Ejecutiva nacional del PNV".

El líder de la formación calificó de "aberración" e "irrealidad" el proceso abierto contra Aguirre, un "trance" que, denunció "afecta al propio PNV". El pasado viernes Agirre afirmó ante Garzón que "jamás" realizó labores de mediación entre ETA y los empresarios chantajeados para el pago del 'impuesto revolucionario'. El ex dirigente nacionalista señaló que si bien es cierto que algunos empresarios extorsionados se dirigieron hacia él para pedirle consejo, siempre les recomendó que no cedieran al chantaje y no pagaran a ETA.

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