La Matriz ya está en la aldea y dispuesta a recibir a sus 106 filiales

  • Las hermandades de Valverde, San Juan, Trigueros, Palos Gibraleón y Villarrasa iniciaron ayer el camino · Los pueblos se llenaron de rocieros, caballos y vehículos romeros

Todos los hitos rocieros se van cumpliendo con esa puntualidad de hacer lo mismo durante tantos años. Las puertas de la aldea quedaron abiertas ayer tras la entrada de la Hermandad Matriz. Hoy empezarán a llegar sus 106 filiales. A las 9.30 horas las campanas de la iglesia del Almonte llamaron a los rocieros a la misa de romeros, pero antes los cohetes anunciaron el acontecimiento aún cuando desde muy temprano se oían los cascos de los caballos. Todos se fueron congregando en el Chaparral y a las 10.00 horas dio comienzo la eucaristía. Ofició el cura párroco y capellán de la Hermandad Matriz, José García Muñoz, concelebrando el vicario parroquial, un padre orionista y otro sacerdote de Murcia.

Terminada la Santa Misa, los ¡vivas! de rigor, vigorosos, escalofriantes y devotos, que inició el hermano mayor Manuel Martín fueron continuados por sus acompañantes. Cuando el Simpecado de camino fue bajado del altar y entregado al encargado de su custodia estos vítores y aplausos se acrecentaron.

La comitiva se puso en camino para recorrer el trayecto marcado por el hermano mayor que varía todos los años, sólo ayuntamiento y parroquia son inalterables. La comitiva este año no fue de las más numerosas ya que Martín quería hacerla más rápida para iniciar el camino cuanto antes y estar en los pinares cuando apretara el calor. Unos mil caballos aunque fueron muchísimos más los que se incorporaron en el camino. Poco después llegaron al camino de los Llanos y durante toda la tarde la Hermandad disfruto de la convivencia rociera cantando y rezando. El corto camino se hace largo por la impaciencia de encontrarse con la madre que allá en su santuario espera ansiosa la llegada de sus hijos para mostrarle a Jesús. Allí se repitieron las escenas más emotivas, tiernas, fervorosas y entusiastas. ¡Por fin, con Ella! (Pedro Ojeda)

También se puso ayer en camino la Hermandad de Valverde. Pasadas las 8.00 horas comenzó la misa de romeros que preludia la peregrinación. La misa fue oficiada por el capellán de la hermandad, José Ramos y concelebrada por Servando Pedrero. El coro de la hermandad cantó durante la homilía y finalizada la misa el hermano mayor Cristóbal Duque se mostró emocionado y confiado en contar con la protección de la Virgen durante la romería. “Estoy muy emocionado y sólo le pido a la Virgen que nos acompañe para que todo salga bien y no se produzcan percances que enturbien esta peregrinación”. También el presidente Gregorio Duque señaló que “los rocieros de Valverde van a hacer un gran camino como lo hacen siempre y representar en el Rocío a este pueblo y a esta hermandad”.

Junto a Valverde, este año también, caminan la Hermandad no filial de San Sebastián de los Reyes (Madrid) y la Asociación Rociera de Zalamea la Real.

Un millar de personas compuso la comitiva valverdeña que además lleva a un centenar de caballistas, 40 charrés, manolas y jardineras, 20 carros y un centenar de vehículos. Las calles de Valverde se llenaron de personas que quisieron despedir a los peregrinos. Los alumnos de varios colegios, los trabajadores de los polígonos y muchos valverdeños que interrumpieron sus quehaceres para decir adiós a los rocieros. (Salgado)

La casi centenaria Hermandad del Rocío de San Juan del Puerto partió con más de un kilómetro de caravana, cientos de caballistas, peregrinos, miembros de la Hermandad de Madrid Sur y un buen número de carros tradicionales mayor que otras veces, charrés y animadas manolas.

Un año más uno de los momentos emotivos del camino de la Hermandad del Rocío de San Juan del Puerto se vivió a su paso por Moguer, cuando cruzando el pueblo en dirección a Montemayor la comitiva se detuvo donde esperaban numerosos moguereños y miembros de la filial moguereña, con su presidente Manuel Morales al frente para entregar un ramo de flores e intercambiar sevillanas, cante al que no quiso faltar el Marismeño Juanini. La Hermandad pernocta esta noche en La Matilla adentrándose por la carretera del Parador, cerca de Bodegones. (C. Burgos)

Espectacular salida la protagonizó ayer la Hermandad de Trigueros. Desde muy temprano, cientos de romeros y de vecinos se concentraron a las puertas de la ermita del Rocío para asistir a la Misa de Romeros, celebrada por el cura-párroco Víctor Manuel Bermúdez y presidida por el Simpecado de la Hermandad.

Tras finalizar la Misa y colocar el Simpecado en la carroza, que data de 1950, gustosamente exornada, con hermosas y variadas flores, la Hermandad inició el camino, recorriendo algunas calles y realizando paradas en la ermita de San Antonio Abad, en el Ayuntamientos, en la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad y en la Iglesia del Carmen, donde recibe distintas ofrendas florales.

Tras este recorrido por el casco urbano, la Hermandad se dirigió por el Camino de Niebla al ‘Pilar de la Media Legua’ donde paró para rezar el Ángelus, a las 12 horas del mediodía. Después de cruzar el río Tinto se tiene la ‘suelta’ para comer y la pernocta en ‘El Corchito’.

La comitiva de este año estaba formada por más de 60 jinetes a caballo, alrededor de 35 vehículos tirados por caballos, entre charrés y manolas y unos 70 vehículos a motor entre tractores y vehículos todoterreno. (Antonio Miguel López)

La Hermandad de Villarrasa emprendió ayer su caminar tras una multitudinaria eucaristía de romeros con marcadas referencias al sentimiento rociero. Una vez coronado el Simpecado sobre su carreta, bañada de decenas de ramos de flores que depositaban los hermanos, la comitiva peregrina emprendió el particular paseíllo a través de un paisaje urbano dominado por caballos, charrés, carriolas y tractores, a la vez que inundada por música por sevillanas. A las dos de la tarde Villarrasa llegó a Rociana ante la presencia de cientos de personas, que se asomaron para despedirles con la sana envidia de saber que ellos tendrán que esperar a hoy para partir. La carreta se adentró en caminos y veredas acompañada de un sol radiante para llegar hoy al Rocío

La Hermandad del Rocío de Gibraleón salió a primera hora de la mañana acompañada por una colorida comitiva formada por decenas de peregrinos a pie, más de 50 carretas y carriolas y casi 100 caballistas en dirección a la aldea almonteña. Inicia este año su andadura de la mano de una nueva junta directiva caracterizada por la juventud y bajo la Presidencia de Francisco José Fernández. El peso y el máximo orgullo de portar la vara de Hermano Mayor de este Rocío 2008 es de Manuel Borrero D’lont, quien dijo en la salida que está cumpliendo el mayor sueño de su vida.

También partieron ayer las hermandades onubenses de Palos de la Frontera y Emigrantes.

Medalla de Honor para el obispo de Huelva

Concluyó la multitudinaria novena a la Patrona oficiada por diferentes padres misioneros y que culminó con la Función Principal de Instituto oficiada por el obispo de Huelva, José Vilaplana. El obispo ha sintonizado con la devoción rociera convirtiéndose en un rociero más. Su homilía, brillantísima, fue por dos veces premiada con aplausos, cosa poco usual, y es que Vilaplana se ha metido al pueblo de Almonte en el bolsillo. Al final recibió la Medalla de Honor que le concedió la Matriz con el beneplácito de todos los fieles. Y cuando terminó con un “nos volveremos a ver el Domingo de Pentecostés en El Rocío”, aquello fue el apoteosis, de no estar en lugar sagrado le habrían gritado: torero, torero.... (Pedro Ojeda).

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