Adiós a la Virgen y vuelta a Jerez

  • La hermandad inició ayer el regreso para llegar hoy a La Marismilla · Inédito, cuatro hermandades rezaron juntas el Ángelus en la Raya · A las siete de la tarde estaba ya situada en El Cancelín para pasar la noche

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La hermandad de Jerez puso ayer rumbo a la ciudad después de cerrar la estancia en la aldea e iniciar el camino de vuelta que culminará mañana jueves con su entrada en Santo Domingo. Sobre las siete de la tarde la comitiva llegaba al Cancelín para la acampada sin ningún incidente notable excepto por la aparición de algunas gotas de lluvia. A las ocho de la mañana, con un tiempo que siguió siendo bastante fresco, la hermandad estaba casi preparada en la puerta de la casa para hacer la salida del Rocío. Atravesó una aldea que ya no era la misma después de los días vividos. Seguía predominando el ambiente de salida y de despedidas que empezó a registrarse desde la tarde del lunes, no sin el habitual caos de circulación que se produce por retirarse las restricciones de circulación en la aldea. Hoy fue el turno de los que dejaron pasar el lunes para ayer martes marchar a casa con todos sus pertrechos y pensando en el año próximo. Ese era también el sentimiento de los romeros jerezanos que en menor cantidad que el pasado año en el regreso conforman la caravana rociera. Y es que los números en la romería de este año han sido materia de debate y análisis sobre si ha bajado la participación en general. Parece que sí y si hay que buscar datos existe uno incontestable, el volumen de tráfico con motivo del Rocío bajó en algo más del 10 por ciento según ha informado la Dirección General de Tráfico. Sobre esto, poco o casi nada importa porque los rocieros hacen suyas las reflexiones planteadas por el padre Alexis en este medio al afirmar que esta crisis "es deseo de la Virgen para depurar porque aquí no valen los euros y sí querer estar junto a Ella como sea".

Tras dejar la calle Almonte, las catorce carretas, la caballería y los pocos vehículos que siguen, entraron en la calle Carretas para situarse en la explanada de la ermita. Fue el paso obligado ante Ella para despedirse y encomendarse por una vuelta tranquila y sin incidentes. Esta ceremonia se hizo junto al Simpecado de Cádiz, cuya carreta, junto a la de Jerez, subieron la rampa que da acceso al templo. Con un propósito de normalidad, al filo de las diez de la mañana comenzó un regreso en el que se espera reeditar los momentos de intimidad, sosiego y tranquilidad que se busca hasta que se vislumbre Sanlúcar en el horizonte del camino. La vuelta se caracteriza precisamente por eso. Ya no hay prisas o ansias por ver a la Señora porque todo ha pasado. Sólo quedan los buenos recuerdos de la romería y pensando en llegar a Jerez para reencontrarse con la familia, amigos y con los miles de ciudadanos que recibirán a la hermandad.

Tras dejar atrás la ermita, la caravana entró en la carretera de Matalascañas para buscar la entrada a Doñana por el lugar denominado la Canaliega, el mismo que vio salir a la hermandad el sábado a mediodía y donde se colocaron las flores nuevas para la presentación. Fue inevitable sentir nostalgias por aquellos momentos de la llegaba ante la Virgen. Siguiendo el mismo guión pero al revés, se recorrió la raya o cortafuegos para rezar el Ángelus en El Pilón, en plena Raya, junto a las hermandades de Cádiz, San Fernando y Arcos, un encuentro de hermandades casi inédito. Esto es la convivencia exclusiva que permite la vuelta gracias al menor número de vehículos y personas que participan en ella. Más adelante, tras abrevar los animales en Palacio y un breve descanso, se hizo el rengue de almuerzo en El Sopetón y preparar la noche en el Cancelín junto a otras hermandades como El Puerto y Arcos. A esa linde se llegó a las siete de la tarde sin incidentes en la caravana rociera jerezana.

Una baja en este regreso es la de Francisco García Letrán 'El Rizo' que ha tenido que ausentarse por una afección de la que tuvo que ser tratado en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Afortunadamente fue dado de alta el mismo lunes pero con el consejo de tomarse las cosas con más tranquilidad a sus 80 años de edad con más de 30 caminos cumplidos con su charré y su mula. Esa era precisamente la preocupación ayer del Rizo, cuyo tiro viene hacia Jerez para ser recibido por sus nietos en Bajo de Guía con el objetivo de traerlo a la ciudad con la hermandad. Por delante en Doñana avanzaron las hermandades de la provincia cuyo embarque para la mayoría será hoy miércoles, incluida la de la hermandad sanluqueña que es la que más se espera en la otra orilla. Al igual que la de Jerez, los participantes son muchos menos pero completamente entregados a las exclusivas vivencias que ofrece la vuelta.

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