Los vecinos del Barrio Alto comienzan a tomar partido para mejorar la zona

  • Hace dos meses se volvía a poner en marcha la asociación vecinal que ha estado inactiva durante años · Aumentar los espacios abiertos y recuperar la memoria histórica son algunos de sus objetivos

No es la panacea, pero al menos, los vecinos del Barrio Alto parecen haber comenzado a tomar partido y levantar la voz para buscar una solución al estado que presenta la zona en la que viven, agravado por las constantes noticias de degradación social que surgen de entre sus calles.

Aunque las voces reivindicativas siempre han existido, en los últimos años apenas se han dejado oír, o han contado con escaso respaldo. Por eso, una treintena de vecinos del Barrio Alto han decidido, hace unos dos meses, volver a poner en marcha la asociación vecinal que tanto tiempo ha estado inactiva. Una iniciativa con la que tratarán de servir de intermediario entre los habitantes y las administraciones públicas, aunando esfuerzos y energías para reclamar lo que consideran necesita para el barrio y sus residentes. "Nos queremos hacer fuertes para que nos oigan", señala su actual presidente, Pedro Alamillos, un viejo conocido de la política portuense, tras su paso como concejal en el equipo de Gobierno de hace unos años.

Precisamente, su bagaje como responsable en el área de Urbanismo le hacen ver que el futuro del Barrio Alto dependerá seriamente de cómo quede el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico (PEPCH) una vez sea redactado y aprobado. Con este pequeño PGOU del centro de la ciudad se determinará la estructura del barrio en los próximos años, de modo que los vecinos deberán estar atentos para sugerir tantas propuestas como vean necesario, sobre todo con la intención de crear nuevos espacios urbanos, más equipamientos y, según Alamillos, para aumentar la edificabilidad de las construcciones. Esto es, según explica el presidente de la asociación, una forma básica para traer más población al barrio, que consecuentemente crearía más riqueza.

El Barrio Alto sigue careciendo de zonas verdes, servicios e infraestructuras, pero también sufre poco a poco la pérdida de su memoria histórica. Por ello, la asociación también tendrá como labor importante la recuperación de la historia y la cultura de un barrio tan popular, a través de campañas, exposiciones y talleres. "No basta con celebrar durante un fin de semana la fiesta de los patios para dar valor al patrimonio que tiene el Barrio Alto", aclara Alamillos.

Además, esta zona del centro de la ciudad, encuadrada entre las calles Cielo, Vicario y Santa Lucía, Federico Rubio, la avenida de Sanlúcar y Espíritu Santo, tiene más problemas que afrontar, algunos más recientes que otros: la infravivienda, la elevada edad de sus residentes, la creciente población inmigrante (a la que hay que integrar con el resto de vecinos del barrio, como apunta Alamillos), las tasas de desempleo y analfabetización, y los problemas relacionados con las drogas (que ha pasado de ser algo visible en las calles hace unas décadas, a permanecer semioculto en el interior de algunas viviendas).

La asociación tiene la intención de entrevistarse con los concejales de Medio Ambiente (para tratar el asunto de la recogida de basuras) y de Urbanismo. Asimismo ya tiene planteados diversas actividades como exposiciones fotográficas, proyectos sanitarios sobre alimentación y talleres de sociología urbana o manualidades.

30

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios