Una ayuda para tramitar inscripciones de recién nacidos y pasaportes

  • Miembros del consulado boliviano están este fin de semana en la ciudad para ayudar a sus compatriotas en diversas gestiones

Miembros del Consulado de Bolivia en Sevilla se han trasladado este fin de semana a la ciudad para facilitar a sus compatriotas la tramitación de diversas gestiones legales. Los técnicos de este organismo asesoran estos días a los ciudadanos bolivianos en la solicitud de diversos documentos tales como la renovación de pasaportes, la inscripción de los recién nacidos, las inscripciones consulares o la expedición de certificados de antecedentes penales. Un dato para destacar es que en El Puerto el 60% de la población inmigrante es boliviana

Rosana Cavero, presidenta de la asociación Yanapakuna, explica que esto ha sido posible gracias a la colaboración de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), pues juntos han reunido los requisitos necesarios para organizar este encuentro en la ciudad. Entre las condiciones impuestas desde el Consulado en Sevilla se encontraba la de reunir un listado de 50 personas que necesitasen de este servicio. De este modo, 90 bolivianos fueron atendidos ayer en la calle Gatona, donde se encuentra la sede de Yanapakuna, y otras 80 están apuntadas en lista de espera para hoy pues, además de los residentes en El Puerto, los de los municipios adyacentes también han podido aprovechar esta ocasión para hacer estas gestiones.

Uno de los motivos más importantes de esta visita era el registro de los recién nacidos. Según las medidas tomadas por el Gobierno de Bolivia, todo bebé nacido en cualquier otro país debe tener nacionalidad boliviana, motivo por el que muchos padres están teniendo serios problemas para obtener la tarjeta sanitaria y, por tanto, una atención médica adecuada.

Yanapakuna nace legalmente hace tres años por parte de unas mujeres bolivianas que sintieron la necesidad de encontrar compañía en un país ajeno. Su nombre está escrito en 'quechua', el dialecto de los valles de donde proceden muchas de las familias asiduas a la asociación, que traducido al castellano quiere decir ayudarse.

Rosana comenta la ironía del motivo por el que muchos de ellos quieren la nacionalidad española. "El fin de muchos de nosotros es irnos, incluso volver a nuestro país", aclara con nostalgia en sus palabras. "Es mucho más fácil tener acceso a trabajo en cualquier otro país con la nacionalidad española", agrega. Química de profesión en Bolivia, Rosana trabaja cuidando a una señora mayor en España.

Limpiar casas o el cuidado de personas mayores o niños pequeños son los trabajos más comunes a los que acceden estas mujeres. Pero trabajar sin contrato les impide obtener la nacionalidad española lo que ha llevado, en algunos casos, a pagarse su propia Seguridad Social para poder firmar un contrato saliendo esta cantidad del sueldo final. Y es que en situaciones desesperadas las personas toman medidas desesperadas.

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