Primera jornada de descuentos Las rebajas tampoco son un aliciente para acudir al centro

Las rebajas del centro no tienen la acogida esperada

  • La escasa afluencia de clientes durante la primera jornada de descuentos preocupa a los comerciantes de la zona ya que no pueden competir con las grandes superficies

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La alta competencia que supone la apertura sin descanso de las grandes superficies comerciales parece ser la causa de que, ni siquiera en rebajas, el centro de la ciudad portuense cobre la vida que corresponde a una ciudad de 85.000 habitantes.

Durante la jornada de ayer, primer día de descuentos en los pequeños negocios del centro histórico de El Puerto, apenas hubo compradores en los distintos establecimientos. En cada uno de ellos, el éxito escaso de los descuentos se podía apreciar porque el público no superaba las tres o cuatro personas por tienda.

"Ya se acabaron los tickets de guardería, ya no tenemos ninguna ayuda", afirmó ayer el dueño de la zapatería Ramírez, situada a pocos metros del Mercado de la Concepción.

El señor Ramírez explicó que, "al menos", durante las vacaciones de Navidad, los padres podían dejar a su hijos entretenidos mientras realizaban su compras, "ahora ya, ni las gangas son un aliciente", añadió con un gesto nítido de preocupación.

El ambiente general que se respiraba ayer por las calles de la zona era de abandono y falta de actividad. La mayoría de los comerciantes no comprenden cómo, a pesar de que el consumidor se manifiesta satisfecho por la peatonalización del núcleo de la ciudad, no acude al mismo como hace unos años.

En este sentido, una dependienta de la zapatería Zabal aseguró a este periódico que los propietarios de los distintos establecimientos no pueden achacar el problema del centro comercial a la existencia de multinacionales del extrarradio o la subida de hipotecas.

Esta chica hizo especial hincapié en que el primer día de rebajas fue anteayer, día siete de enero y festivo en toda la comunidad andaluza y que, es precisamente en esas fechas de ocio, donde "hay que trabajar más duramente para ofrecer lo mismo que los monstruos gigantes".

Sin embargo, subrayó esta dependienta que sólo su zapatería y un local de ropa deportiva estuvieron abiertos a lo largo de todo el día de después de Reyes.

Así, insistió la joven, "es imposible atraer a la gente al centro puesto que no hubo más atractivos que zapatos y equipos para realizar actividades físicas.

Pero no sólo el cierre del día siete ahuyentó a los consumidores del centro de la ciudad portuense, sino que incluso el mismo día de ayer, ocho de enero y primer día de rebajas "oficial", algunos almacenes ni siquiera habían colocado los carteles de rebajas.

Otro punto de vista mucho más optimista, lo aportó la responsable de un local de ropa femenina de la Calle Larga.

Aunque reconoció que los grandes centros comerciales "se llevan a gran parte de la clientela", afirmó que la crisis económica la sufren por igual los grandes y los pequeños comercios y que, en proporción, este año "la cosa viene flojita para todos, sin excepción".

María Gálvez, madre de una niña de 12 años, indicó que ella siempre espera a las rebajas para obtener distintos artículos de vestir porque la diferencia de precio merece "realmente la pena".

Asimismo, otra clienta se sumó a la opinión de María al argumentar que ahora se puede conseguir ropa de entretiempo a muy buenos precios, y puso como ejemplo el precio de nueve euros de la blusa que se llevó ayer.

En lo que sí coinciden los compradores que se acercan al centro es que es un buen lugar donde aprovechar bien el tiempo. Después de los grandes desembolsos de las fechas festivas pasadas, además de "echar un vistazo", matan el tiempo mientras sus hijos van a clases de idiomas u otras actividades extra escolares que se ubican en esta zona.

En general, es pronto para realizar un baremo completo, pero todo apunta a que este año las ventas posvacacionales no alcanzarán su máximo apogeo.

En una tienda de complementos y bisutería dijeron que ayer fue el "día de las devoluciones", y que esperan que a partir de hoy comience realmente "el calendario de los descuentos y las rebajas".

En cualquier caso, la mayoría de los comerciantes sigue quejándose por la falta de atención que reciben por parte del Ayuntamiento para poner solución a los actuales accesos al centro.

La frase "todo se lo lleva el Carrefour" ya es una muletilla que se oye en el interior de los negocios de la zona céntrica de la ciudad por lo que los pequeños comerciantes califican su estado actual de "emergencia".

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