Los padres de un alumno de San Luis reclaman un monitor para su hijo

  • El pequeño no puede desplazarse por si mismo al padecer una distrofia muscular

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Un niño de 10 años de edad, Sergio G.R., alumno del colegio concertado San Luis Gonzaga, depende de otro niño de la misma edad, primo suyo que cursa sus estudios en la misma clase, para poder entrar en clase o acudir al servicio en el horario escolar, al no disponer el centro educativo de un monitor para alumnos con necesidades especiales. El pequeño Sergio padece una de las llamadas enfermedades raras, la distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad degenerativa que le impide llevar una vida normal y le obliga a ir en silla de ruedas.

Aunque el niño está matriculado en San Luis desde los tres años, los problemas a causa de su enfermedad han ido agravándose en los últimos años. Ya a principios de este curso los padres del niño se quejaron al ubicar el centro la clase del niño, que está en 5º de Primaria, en una segunda planta, aunque finalmente accedieron a que permaneciera allí al asegurarles el colegio que alguna persona se haría responsable de trasladar al niño en el ascensor en caso de incendio o de algún otro problema de gravedad, ya que no tiene autonomía suficiente para moverse por sí mismo.

Los padres han pedido en varias ocasiones tanto al colegio, que es concertado, como a la Delegación Provincial de la Junta de Andalucía las medidas de apoyo necesarias para atender al menor en horario escolar, aunque hasta ahora no han tenido éxito.

Tras denunciar el caso ante la Junta de Andalucía, la administración autonómica les indica que es el colegio el que debe hacer frente a la contratación del monitor y les sugiere como alternativa que cambien al niño de colegio, algo que los padres no contemplan ya que el alumnos lleva en el mismo centro desde los tres años y como dicen, "sería castigarlo doblemente, obligándole ahora a hacer nuevos amigos y a empezar de cero en otro colegio".Desde el centro, por su parte, reconocen que no es muy normal que el niño tenga que ser atendido por otro alumno para algo tan básico como poder ir al cuarto de baño, pero aseguran que es la Junta la que debe contratar al monitor.

Fuentes de la Delegación Provincial de Educación señalaron ayer que una inspectora de la Junta tratará de alcanzar una mediación con el colegio para solucionar el problema. El pasado lunes Sergio no acudió a clase al estar su primo enfermo y no poder ser atendido, y ayer sí acudió a clase al ofrecerse un vigilante del colegio a prestarle ayuda, pero los padres no quieren estar pendientes de soluciones provisionales y exigen el monitor que prevé la legislación educativa para estos casos.

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