La ordenanza para la convivencia será derogada en el pleno de marzo

  • Esta medida era uno de los "gestos" solicitados por Levantemos para prestar su apoyo a los próximos presupuestos municipales

  • Algunos técnicos municipales apostaban por su modificación

Levantemos El Puerto quería "gestos" para prestar su apoyo a los próximos presupuestos municipales que presente el equipo de gobierno, y eso es lo que le ha ofrecido el bipartito llevando al pleno ordinario del mes de marzo, que se celebrará el próximo miércoles, día 7, una propuesta para la derogación efectiva de la ordenanza municipal de convivencia.

Esta normativa municipal entraba en vigor, no sin un largo tiempo de tramitación, en el año 2012, bajo el gobierno de Partido Popular y Partido Andalucista y su objetivo era fundamentalmente regular aquellos asuntos que pudiesen alterar la convivencia ciudadana. Cinco años y medio más tarde, a principios de 2017, el grupo municipal de Levantemos El Puerto -ya entonces fuera del tripartito- elevó a pleno una propuesta para instar al gobierno local a derogar esta normativa, por considerar que criminalizaba a determinados sectores de la sociedad y que tenía un carácter más punitivo que social. Para Levantemos este texto se sostenía en la intención de invisibilizar "lo que molesta a algunas personas por ser la realidad con la que viven a diario muchas otras, condenar e invisibilizar la pobreza y la desigualdad para sentirse cómodas".

Algunos asuntos como la prostitución o el vandalismo ya se regulan con otras normativas

Aunque dicha moción fue aprobada, hasta ahora no se había materializado la derogación del texto, cuestión que ahora tendrá que pasar por pleno para recibir el respaldo de la mayoría de la Corporación.

No obstante, los informes que acompañan al expuesto que se verá en el pleno incluyen observaciones por parte de algunos técnicos municipales que recomiendan no derogar la totalidad de la ordenanza, sino modificarla en determinadas cuestiones. Y es que uno de los problemas de los que se advierte al equipo de gobierno es que, si se deroga el texto en su totalidad, habrá asuntos normativos que no puedan ser abordados desde las competencias municipales. Es el caso, por ejemplo, de todo lo relacionado con los ruidos y la contaminación acústica, una materia que no viene regulada desde instancias superiores y que se deja normalmente en manos de los Ayuntamientos. En el caso de El Puerto, la anterior ordenanza municipal de Protección del medio Ambiente contra Ruidos y Vibraciones está desfasada desde hace años, por lo que desde el Ayuntamiento se tiraba de la ordenanza de convivencia para regular las conductas lesivas en esta materia, que quedarían ahora, con la derogación del documento, sin protección alguna.

También quedarían sin regular asuntos como la actividad de los aparcacoches, sin normativa supramunicipal y que ha provocado en los años de vigencia de la ordenanza un total de 525 denuncias. De derogarse la ordenanza, esta actividad podría ser denunciada únicamente como infracción de tráfico, si se entorpeciera la circulación. En este sentido, técnicos como la asesora jurídica de la Policía Local o el mismo secretario municipal recomiendan en sus informes la modificación de la ordenanza, pero no su supresión. Aún así, el gobierno local sacará adelante la propuesta, ya que contará con el apoyo del grupo Levantemos.

En el sentido contrario otros asuntos que regulaba esta ordenanza quedarán ahora, a pesar de la derogación, enmarcados legalmente por la existencia de otras normativas autonómicas o estatales, como pueden ser el ejercicio de la prostitución en la vía pública; la práctica del botellón (asunto que ha generado más de 4.000 denuncias en estos años) o los actos de vandalismo, que desde la entrada en vigor, en 2015, de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana se atienden por esta vía, siendo inaplicable la ordenanza municipal en la práctica ya desde entonces.

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