La huelga de limpieza de playas, a expensas de la reunión de mañana

  • Trabajadores y empresa acercan posturas, pero mantienen la convocatoria del paro, que comenzaría este mismo jueves

Comentarios 4

La reunión celebrada ayer en el Servicio Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla) entre trabajadores de la limpieza de playas y pinares y la empresa concesionaria de este servicio municipal (GSC) sirvió para acercar algunas de las posturas que enfrentan a ambas partes y que propiciaron la convocatoria de huelga indefinida a partir de este jueves. Sin embargo, no se ha llegado a ningún acuerdo definitivo, según explicaba ayer el secretario local de CC.OO., José Rodríguez. Así, desde el Sercla se planteó volver a intentarlo en una nueva reunión, que se celebrará mañana, con los representantes de cada una de las partes. Esta será la última posibilidad de evitar la huelga que comienza al día siguiente.

En cuanto a los puntos tratados en la reunión de ayer (y que son los motivos de la huelga), los trabajadores y la empresa fueron aceptando algunas cuestiones, pero se mantuvieron inamovibles en otras.

En primer lugar, según ha señalado Rodríguez, la empresa ha aceptado anular las amonestaciones y expedientes abiertos a varios trabajadores que denunciaron unas supuestas amenazas vertidas contra ellos por parte del jefe de servicio del área de Medio Ambiente, Antonio Caraballo. En realidad, se anularían aquellos expedientes que no fueron recurridos en su momento, porque los demás están ya tratándose por vía judicial. Sin embargo, lo que no acepta la empresa bajo ningún concepto, según Rodríguez, es remitir un escrito en el que reproche la presunta actitud amenazante de Caraballo, tal y como solicitaba la plantilla.

Tampoco se ha logrado alcanzar un acuerdo en el tema de las contrataciones. Los trabajadores quieren que, cuando quede un puesto vacante, sea cubierto con empleados que lleven tiempo en la empresa como fijos-discontinuos (que trabajan unos pocos meses al año).

Uno de los puntos más polémicos, el cambio de jornada laboral en el mes de mayo, se ha quedado sobre la mesa, a expensas de lo que suceda en el resto de asuntos antes mencionados. En principio, los trabajadores estarían dispuestos a aceptar la petición de la empresa de trabajar este mes como si fuera temporada alta, aunque no esté recogido en el convenio en vigor . Rodríguez apunta que este cambio de jornada es legal, aceptado por la normativa laboral, pero sólo afectaría a una decena de trabajadores y no a toda la plantilla, que es lo que quiere la empresa.

Los puntos en los que ambas partes están de acuerdo son los relativos a las medidas de seguridad y las categorías profesionales.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios