La familia desalojada de Cruces, 32 se muda a un piso en Los Milagros

  • El Ayuntamiento entrega a los afectados una vivienda social de emergencia justo el día en que se iba a ejecutar el desahucio por orden judicial

Ni siquiera hizo falta la presencia policial para ejecutar el desalojo previsto sobre la familia que habitaba una infravivienda en el número 32 de la calle Cruces. A las diez y media de la mañana, un camión enviado por el Ayuntamiento recogía los muebles de los afectados para trasladarlos al piso que la propia Administración local les ha facilitado en la barriada de Los Milagros.

Será en esta vivienda social donde, a partir de ahora, Carmen García, su pareja Diego Pecellín y su hijo menor de cinco años, vivirán con una ayuda al alquiler del área de Bienestar Social, teniendo en cuenta los escasos recursos económicos de los afectados. No obstante, la familia tiene ahora que certificar su situación económica para poder firmar el contrato de alquiler de manera definitiva.

El piso de Los Milagros, en el que han pasado su primera noche, tiene agua y luz, pero necesita de varios arreglos, según explicaba Pecellín, sobre todo en cuanto a las puertas, "que están destrozadas". "Esto es mucho mejor que la casa en la que estábamos", señalaba satisfecho el afectado.

Sea como sea, la familia ha podido descansar al fin y se ha mostrado contenta por cómo se ha solucionado el asunto, pues no han tenido que pasar por la tensa situación que se vivió en los anteriores desalojos de este edificio, en las últimas semanas. Sin embargo, desde que pusieron en conocimiento del Ayuntamiento el problema que se les venía encima, hace meses, han venido sufriendo un auténtico calvario. Ya no sólo porque ni la propietaria ni el Ayuntamiento se hayan hecho cargo de las obras de mejora que necesitaba el edificio después de que se desplomara un muro lateral del inmueble por culpa de la construcción que se realizaba en el solar contiguo. Sino porque la solución ha llegado justo en al límite del plazo dado por la Justicia para que abandonaran su casa, a pesar de que el Gobierno local les prometiera una vivienda de alquiler para hace ahora una semana. De hecho, el viernes pasado se encontraron con la desagradable sorpresa de que la vivienda social que les ofrecían desde el Ayuntamiento se ubicaba en una de las zonas más degradadas socialmente de la ciudad, La Inmaculada. Pero, tras el fin de semana, el asunto quedó simplemente en un susto, y según le informaron a los afectados, se trató de un error burocrático, de modo que, al final, el de Los Milagros ha sido la opción más factible para todos.

Por otra parte, el resto de vecinos de Cruces, 32 que van a ser desalojados, o lo han sido ya (caso de Gabriel Jácome, que pernocta en una pensión desde el 23 de enero), aún aguardan a que el Ayuntamiento les encuentre una vivienda para alquilar, tal y como se comprometió hace unas semanas.

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