Un edificio marcado por la historia

  • El antiguo Penal se debate entre su uso como lugar de memoria, centro cultural o un palacio de congresos

  • La zona aguarda la aprobación de un Estudio de Detalle

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Si existe en la ciudad un edificio marcado por el peso de la historia contemporánea ese lugar es el Monasterio de la Victoria. El suntuso edificio que mandaron edificar los duques de Medinaceli en el siglo XVI y que estaba llamado a ser panteón de los entonces señores de El Puerto, no llegó a cumplir esa función de descanso eterno, sino más bien al contrario a lo largo de los años se transformó en un lugar donde sufrieron cárcel y represión centenares de presos. Es el edificio de la ciudad donde más peso tiene la leyenda negra, y con razón. Su situación a extramuros, en un sitio húmedo e inhabitable durante los largos meses de invierno, sus grandes dimensiones y las sucesivas reformas que han modificado sus volúmenes originales, condicionan cualquier proyecto de futuro en el monumento.

No obstante, el edificio ha recibido numerosas inversiones públicas que lo consolidaron e impidieron su ruina, preservando elementos arquitectónicos muy destacables como la portada gótica, la nave de la iglesia, el coro o el antiguo claustro. En 2011, fue incoado el procedimiento para su inscripción en el Catálogo General de Patrimonio Histórico de Andalucía como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de Monumento. Y es que La Victoria es ese tipo de edificios donde su interés arquitectónico ofrece el contrapunto a una imagen histórica mucho menos agradable.

Esta noche se celebra en el monumento el homenaje 'Música y Poesía por la Memoria'

El monasterio y su entorno de pabellones, ya demolido, fue durante años Prisión Central. Previamente había sido una institución psiquiátrica. En sus orígenes, un convento que albergó a una comunidad de frailes mínimos de San Francisco, después fue expoliado en la invasión napoleónica, secularizado con la desamortización de Mendizábal, hasta su transformación en el centro penitenciario tristemente famoso en toda España, El Penal, cargado de episodios como la fuga de El Lute.

A principios de los años 90 los pabellones que ocultaban el monasterio fueron demolidos y se inició una nueva etapa en la que el edificio no ha llegado a encontrar un uso definitivo, aunque ha servido para exposiciones, cenas benéficas, conciertos, actos culturales, plenos solemnes e incluso para la multitudinaria despedida de las cenizas de Rafael Alberti.

El edificio fue declarado por la Junta Lugar de Memoria Histórica de Andalucía, en el año 2014, por iniciativa del Foro por la Memoria Histórica, consiguiendo contrarrestar con un memorial los años en que fue lugar de reclusión para 10.000 presos políticos del franquismo, en la guerra civil y la posguerra, con unos 600 fallecidos, víctimas de enfermedades, inanición y fusilamientos.

Esta noche, coincidiendo con el 18 de julio, se celebra en el edificio el homenaje 'Música y Poesía por la Memoria en el Penal de El Puerto', donde a las 21:00 horas participarán artistas y escritores comprometidos, como Lucía Socam, Selu de El Puerto y Pilar La Mónica, así como los escritores Juan Rincón y Pepe Mendoza, y familiares de represaliados. El acto se enmarca en el día de homenaje a las víctimas del golpe militar y la dictadura y apuntalará aún más la vocación del edificio como lugar destinado a la memoria.

Por su parte, algunas formaciones, como VOX, proponen habilitarlo como centro de convenciones y congresos, un equipamiento "urgente para El Puerto". Dicho partido considera que el edificio "está situado en un lugar estratégico, con acceso a las principales vías de comunicación portuenses".

Sin embargo, el futuro del antiguo Penal dependerá del Estudio de Detalle del Área de Reforma Interior Monasterio de la Victoria, una ambiciosa propuesta urbanística promovida por la Sociedad de Equipamientos e Infraestructuras Penitenciarias (SIEP), propietaria del 60% de los terrenos adyacentes, en el que el monumental edificio se reserva para equipamientos y dotaciones.

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