Zafarrancho de combate

  • El retraso en el relevo de la socialista Silvia Valera provoca una remodelación más profunda del equipo de gobierno

  • Izquierda Unida y PSOE podrían intercambiarse algunas áreas de peso

Una imagen del último pleno municipal, con la silla de Silvia Valera ya vacía a la espera del relevo. Una imagen del último pleno municipal, con la silla de Silvia Valera ya vacía a la espera del relevo.

Una imagen del último pleno municipal, con la silla de Silvia Valera ya vacía a la espera del relevo. / andrés mora

El equipo de gobierno no termina de encontrar la estabilidad, primero con la ruptura del acuerdo tripartito de gobierno el pasado mes de junio y ahora con el relevo necesario que se tiene que producir en el salón de plenos, tras la dimisión de la socialista Silvia Valera a mediados del pasado mes de diciembre.

Ciertamente este relevo se está haciendo de rogar más de la cuenta, primero por las dudas del siguiente candidato en la lista del PSOE, Enrique Peña. Sobre si aceptar o no su credencial, una decisión que al cabo de varias semanas fue afirmativa y motivó el inicio del expediente administrativo para su entrada en el gobierno. Esta misma semana problemas relacionados con su condición de pensionista han hecho que finalmente Peña declinara entrar en la Corporación, siendo la siguiente de la lista del PSOE a las últimas municipales, Ana María Arias, la persona que finalmente ocupará el sexto sillón de los socialistas en el edificio de la plaza Peral.

Izquierda Unida tenía ayer una reunión para hablar de los cambios de competencias

La cuestión es que con el sí inicial de Enrique Peña el alcalde, David de la Encina, había programado una serie de cambios que básicamente afectaban solo a los ediles socialistas, de manera que Peña hubiese llevado Fomento y Personal, pasando María Eugenia Lara a Economía y Hacienda y Ángel Quintana añadiendo Educación a sus competencias, quedándose el propio alcalde la responsabilidad de la Concejalía de Turismo.

El definitivo no de Peña y la entrada de Ana María Arias han hecho que estos planes salten por los aires, ya que la nueva edil no presenta el perfil para ocuparse de dichas áreas, planteándose ahora una remodelación mucho más profunda del equipo de gobierno.

En esta segunda reestructuración de importancia en el gobierno local (la primera fue el pasado mes de julio, tras la expulsión de los ediles de Levantemos El Puerto) entraría ya también Izquierda Unida como socio de gobierno, quienes ayer ya tenían una reunión para hablar de las propuestas que hay sobre la mesa.

Una de estas propuestas pasaría por la cesión de la Concejalía de Urbanismo -actualmente en manos de Antonio Fernández- al PSOE, ocupándose el edil a cambio de otro de los pesos pesados de la organización municipal, la Concejalía de Economía y Hacienda. De momento se trata solo de una propuesta que se baraja pero lo que sí ha trascendido es que Fernández hace tiempo que quería dejar esta responsabilidad.

A la espera de que se confirmen los cambios el equipo de gobierno sigue en su situación de minoría en el salón de plenos, con la primera sesión ordinaria del año prevista para este próximo miércoles. Esta situación de minoría, con tan solo ocho ediles, hace que cualquier iniciativa que pase por el pleno dependa para su aprobación de la voluntad de los grupos de la oposición.

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