Nueva denuncia en el Juzgado contra la residencia de mayores Gecosol

  • La familia de una mujer gaditana fallecida en octubre tras haber pasado cuatro meses en el centro acude ahora a la Justicia tras haber denunciado sin éxito ante la Junta las condiciones del geriátrico

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Tras la denuncia interpuesta esta misma semana por la familia de Manuela Ullén, una mujer de 82 años que ha estado cinco días ingresada en la residencia Gecosol sin haber recibido, en opinión de su hija, un trato adecuado, se produce ahora la presentación de una nueva denuncia judicial, en este caso ante el Juzgado de Instrucción Número 1 de Cádiz, por parte de la familia de una mujer que falleció el pasado mes de octubre tras haber permanecido cuatro meses en la citada residencia para mayores.

La denuncia la interpuso ayer la nuera de la mujer fallecida tras haber presentado ya en noviembre del año pasado una reclamación ante la Consejería de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía, reclamación sobre la que hasta la fecha no ha recibido respuesta. Francisca Santiago Moreno, de 81 años de edad, ingresaba en Gecosol de forma privada el 28 de junio de 2007. Tal y como relata en la denuncia la nuera de la mujer, Leonor San Sabas, "al mes de estar allí mi suegra empezó a desmejorar. Yo le preguntaba qué le pasaba y ella me decía que no comía mucho". Tras varias reclamaciones presentadas en el propio centro, algunas por cuestiones como falta de higiene y limpieza, a mediados de octubre la mujer tuvo que ser ingresada en el hospital Santa María del Puerto aquejada de desnutrición grave, anorexia y anemia severa, falleciendo tras seis días de hospitalización. Pocos días antes había tenido lugar un episodio que Leonor no olvida fácilmente y que motivó la presentación de una nueva reclamación. "Llegó la hora de la cena y normalmente, sobre las 19:45 horas ya estaban anunciando por el altavoz que a las 20:00 horas terminaba el horario de visita. Yo ese día me hice la remolona y me quedé por allí hasta que acompañé a mi suegra al comedor. Pregunté qué había de comer y me dijo la encargada que había sopa de verdura y un pescado llamado soya. Todo el comedor se quejó porque decían que ese pescado era malísimo y mi suegra, con cara de pena, me dijo 'Leo, yo no quiero ese pescado porque no me gusta, se me hace una bola en la boca'. Yo le contesté que no se preocupara y pedí que le hicieran otra cosa, una tortillita francesa, a lo que la encargada me dijo que las normas eran hacer una sola comida, y que como ella veía que mi suegra comía tan poco le daba dos frutas en vez de una. Al escuchar la respuesta me enfadé muchísimo y le dije que no tenía corazón, que no podían dejar a los abuelitos sin comer", relata. Leonor cuenta también en la denuncia que "varias empleadas nos dijeron que tenían siete minutos para atender a cada abuelo, y si no les daba tiempo a veces dejaban a medias su tarea".

La familia de Francisca lamenta lo que consideran la "falta de respuesta" de la Junta de Andalucía, ya que como explica Leonor "llevo diez meses esperando una contestación de Asuntos Sociales a la denuncia que puse en noviembre de 2007".

Los responsables de la residencia, que ayer no quisieron hablar, tienen previsto ofrecer hoy una rueda de prensa.

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