Jornada primaveral para el día grande de la Fiesta de los Patios

  • Los propietarios de las casas abiertas al público coinciden en que el evento atrae más a los visitantes de fuera de la ciudad que a los propios portuenses

La hospitalidad, el carácter abierto de los anfitriones, las copitas de fino y el frescor de los patios andaluces, favorecido por el clima primaveral de ayer, vuelven a ser los elementos comunes de la Fiesta de los Patios del Barrio Alto, que este año alcanza ya su décima edición.

Las quince casas participantes han mostrado a todo visitante un patrimonio de la ciudad que apenas se da a conocer durante el resto del año, ni cultural ni turísticamente. Se calcula que en El Puerto hay más de 500 patios, ya sean de casas palacio, antiguas corralas o amplios distribuidores de edificios ahora restaurados. Pues los quince patios que abren sus puertas durante estos días son una muestra de cada uno de los tipos, engalanados para la ocasión por los propietarios y sus familias con un esmero especial que, en realidad, dura todo el año y no sólo en esta época. Un gran esfuerzo que, mientras haya pasión por el cuidado de las plantas, apenas se deja notar.

Macetas, grandes jardineras y originales tiestos recubren la mayoría de estos pequeños jardines botánicos, ambientados con el jazmín y otras mil flores que, a pesar de todo su color, ya empiezan a marchitarse. Como apuntan desde uno de los patios de la calle San Sebastián, la fiesta hubiera tenido mucha más vistosidad de haberse celebrado hace un mes. Otros patios, como el número 84 de la calle Cruces, ofrecen una imagen diferente, centrándose en helechos y otras plantas que necesitan poca luz, sin flores. Y luego, hay otros como en Vicario 11, donde más que flores y plantas, lo que se muestra es la estructura rehabilitada de antiguas casas burguesas.

La afluencia de visitantes, restablecida ayer después del lluvioso viernes, se fue dejando notar a medida que entraba la tarde y algunos patios se preparaban para sus agradables fiestas nocturnas. Los propietarios coinciden en que ha sido una pena que no se haya informado mejor de la celebración, pues apenas hay carteles repartidos por la ciudad. Y aún así, aseguran que han sido muchos los visitantes, subrayando que en su mayoría son gente de fuera de la ciudad.

Hoy es el último día para ver los patios y, a las dos de la tarde, en el Hospitalito, se entregarán los diplomas a los participantes.

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