Rajoy advierte al PSOE que "ya no vale" el discurso del miedo al PP

  • Se repite el guión de los últimos días, basado en las críticas a la negociación con ETA y al enfrentamiento con los obispos

El líder del PP, Mariano Rajoy, advirtió ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "ya no vale" acudir a las elecciones del 9-M "amenazando" con el discurso de la victoria del PP porque, subrayó, "España necesita un Ejecutivo serio que genere confianza y certidumbre". "No vale estar en la luna, hay que estar en la tierra que es donde está la gente", señaló.

El candidato popular protagonizó un acto de precampaña del PP balear en la localidad mallorquina de Inca, el tercero y último en su periplo por las Islas Baleares. Volvió Rajoy a referirse a las últimas revelaciones sobre el diálogo del Gobierno con ETA para acusar a Zapatero de "engañar" a los españoles "antes, durante y después de la tregua". "Ha negociado políticamente con los terroristas, ha mentido reiteradamente y no ha pedido disculpas", dijo. Por ello, sentenció, "un presidente del Gobierno debe ser fiable, debe cumplir su palabra y debe cumplir sus compromisos".

Con su novedosa técnica interactiva -formuló frecuentes preguntas a los asistentes con su habitual ironía-, el líder del PP volvió a referirse a las manifestaciones de su adversario cuando apostó por una campaña con tensión. "Habló muy bajito para que no le oyéramos pero, como dicen en mi pueblo, le cachamos. Dijo que quería tensión, dramatismo y crispación, él qué presumía de ursulina. Pero le oímos, le hemos cachado, le hemos pillado con las manos en la masa", bromeó, justo antes de encandilar a las gradas cuando dijo: "Vengo a hablar de Gabilondo"

Tampoco quiso el candidato popular, antes de hacer un guiño a los votantes socialistas desencantados, eludir el reciente enfrentamiento entre el Ejecutivo y la Conferencia Episcopal. "¿Qué le pasa a la Iglesia? Lo que pasa es que tiene que pelearse con alguien. Por cierto, la Junta Islámica pidió el voto para el PSOE y yo no me he quejado".

En el acto que acogió el Palacio Municipal de los Deportes de Inca participaron más de 5.000 simpatizantes que, junto a Rajoy, escucharon al alcalde de Inca, Pere Rotger; a la cabeza de lista al Congreso, María Salom -que censuró a la "minoría de perdedores que secuestran la voluntad de la mayoría", en referencia al Gobierno que preside el socialista Francesc Antich-, y a la presidenta de los populares baleares, Rosa Estarás. Todos al grito de "presidente, presidente" y entre cientos de banderolas del PP .

Ya por la noche, desde Cádiz, Rajoy cerró la jornada pidiendo a España que vote de forma "tranquila y con la cabeza y el corazón". Él, a cambio, defenderá con uñas y dientes la Constitución.

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