"La tubería de Barcelona es un trasvase con todas las de la ley"

  • Este ingeniero cordobés, que preside la mayor agrupación del riego español desde hace una década, cree que Andalucía "no está mal" en infraestructuras hídricas

Más trasvases y menos palabras. Esta es la filosofía de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), presidida desde hace más de una década por el ingeniero cordobés Andrés del Campo. A lo largo de su dilatada trayectoria profesional, el también presidente de la Comunidad de Regantes del Guadalmellato ha visto pasar dos fallidos Planes Hidrológicos Nacionales (uno impulsado por el Gobierno socialista de Felipe González y otro por el popular de José María Aznar), y múltiples proyectos de desalación que no terminan de arrancar.

Por todo ello, el presidente de Fenacore, en la que está integrada la Federación de Regantes del Guadalquivir (Feragua), aplaude la decisión del Gobierno de llevar agua a Barcelona a través de una nueva tubería de 60 kilómetros, que conducirá excedentes no utilizados por los regantes del Ebro. "Es un trasvase con todas las de la ley, y los regantes no sólo apoyamos éste, sino todos los trasvases que se puedan hacer", asegura Andrés del Campo, que insiste en que "si se hubieran construido todos los embales previstos por el PHN en la Cuenca del Ebro, no se daría la paradoja de que haya inundaciones en Zaragoza y 300.000 hectáreas de la margen izquierda no tengan agua".

Del Campo, que defiende a ultranza la posición "apolítica" de su organización, muestra su preocupación por la transferencia de las competencias del agua a las comunidades autónomas, como ha ocurrido recientemente con Andalucía. "Si transmitimos un sentido localista, el agua deja de ser de todos y se hace una utilización política", lamenta el presidente de Fenacore, que puntualiza que este proceso va a ser "un nido de conflictos, no sólo entre comunidades sino también entre provincias". "Hemos visto cómo pasaba en Barcelona, donde se necesitaban soluciones urgentes; por eso, el trasvase ha sido apoyado por los regantes", manifiesta.

El representante de los regantes subraya que "hay mucha demonización de las obras, cuando si no tuviéramos embalses, sólo podrían vivir tres millones de personas en España, no 40".

Al menos, la situación de Andalucía en materia de infraestructuras está algo mejor que en Cataluña, a pesar de la sequía. "El regadío se ha modernizado bastante y se están construyendo embalses importantes como La Breña o El Arenoso", destaca el presidente de Fenacore.

Sin embargo, Andrés del Campo es escéptico con la desalación. "Para uso agrícola es inviable porque tiene unos costes energéticos muy altos, además de los problemas ambientales que acarrea la producción de salmuera", explica. Esta situación provoca que algunas desaladoras como la almeriense de Carboneras "sólo estén al 20% de su capacidad". "Pero es que, además, no están terminadas las conducciones para aprovechar el agua", reprocha.

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