La energía solar térmica comienza a consolidarse como negocio en Andalucía

  • El nuevo Código Técnico de Edificación obliga en Andalucía a que el 70% de la energía para calentar agua en las viviendas proceda del sol, lo que ha destapado un auge de empresas y trabajadores

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La energía solar térmica va a dejar de ser el hermano pobre de las energías renovables hasta el punto que está siendo una de las áreas de trabajo más apetecibles tanto para las empresas como para los empleados e incluso los particulares. El nuevo Código Técnico de Edificación (CTE), puesto en vigor desde el año pasado, impone una serie de mejoras a la hora de construir una vivienda en España e incluye un apartado específico sobre la contribución solar mínima de agua caliente sanitaria. En ese apartado, se exige que cada nueva vivienda tendrá que abastecerse de energía solar para calentar el agua en un porcentaje determinado dependiendo de la zona de España y de su exposición a la luz solar. Ni que decir tiene que Andalucía, por razones obvias, es de las que reclama un mayor porcentaje mínimo, cifrado en el 70%. Dicho de otra forma, el 70% del agua caliente en las nuevas viviendas debe proceder de energía solar, quedando el 30% restante para gas o electricidad.

Esa obligatoriedad abre un negocio enorme para las empresas de energía solar que ya se ha empezado a notar en Málaga. En el último año se han constituido numerosas firmas especializadas en este sector y basta con dar un ligero vistazo por internet para ver la existencia de todo tipo de cursos para ser instalador de equipos de energía solar térmica.

José Manuel Gómez es el director general del Grupo Prosolar, una firma que trabaja en Málaga desde hace 12 años. Señala que, con el nuevo CTE, "estamos firmando muchos más contratos con promotores y arquitectos y la verdad es que ha mejorado mucho la situación del sector". Gómez confía en que la obligatoriedad de instalar paneles solares para calentar agua en las viviendas dispare los beneficios y ya habla de que "en el último año hemos doblado nuestros ingresos". No obstante, considera que lo mejor está por venir. "Ahora hay muchos proyectos residenciales parados porque el sector inmobiliario está más flojo pero espero que en 2009 el mercado de viviendas resurja y a partir de ahí podríamos triplicar la facturación, las instalaciones y el empleo", apunta.

El promotor y directivo de la Asociación Provincial de Promotores y Constructores de Málaga Miguel Rebollo piensa lo mismo. "Todavía no se ha aplicado todo el grueso del CTE y con el parón que hay en el sector no está afectando mucho a los costes porque es para las viviendas que están visadas a partir de 2007. Ahora hay muchas viviendas que están tramitando las licencias y otros promotores que, ante la situación existente, han frenado sus promociones". Rebollo, al que le ha pillado el CTE en una urbanización en Antequera, afirma que la instalación de la energía solar térmica "cuesta unos 3.000 euros por cada vivienda, además del proyecto, por lo que el precio total sale por unos 4.000 euros". Rebollo asegura que ese incremento de coste "nos da igual, porque luego lo repercutimos en el precio final de la vivienda. Nosotros somos meras correas transmisoras y no tenemos ningún problema. Si un producto me cuesta cinco lo vendo por seis".

En materia de empleo, también está siendo un revulsivo. Hay numerosos cursos para formar a instaladores. Gómez, por ejemplo, señala que en su empresa forman a 30 personas cada trimestre y que en Madrid, donde acaban de abrir una delegación, darán cursos a 15 personas al mes.

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