Los sindicatos advierten que no tolerarán que los trabajadores paguen el "pato" de la crisis

  • Unas 20.000 personas se manifiestan en Andalucía y la desaceleración marca los actos y reivindicaciones en el Día de los Trabajadores

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La advertencia a los empresarios de que los trabajadores no pagarán el "pato" de la crisis económica y la demanda de que inviertan sus beneficios para seguir creando empleo y pagar salarios dignos ha sido las principal reivindicación del Primero de Mayo.

En Andalucía, unas 20.000 personas han reivindicado por las calles de las capitales de provincias la dignidad y la igualdad entre los trabajadores, siendo Huelva la elegida este año como sede para la manifestación del Día Internacional del Trabajador "ante la incertidumbre que vive la industria asentada en el polo químico onubense". Además, los sindicatos UGT y CCOO en Andalucía han llevado a cabo manifestaciones en el resto de provincias andaluzas, a excepción de Sevilla, donde UGT-A organizó una carrera popular y CCOO-Sevilla ha convocado a cabo una manifestación.

El acto regional se ha celebrado en Huelva a las 11.30, partiendo desde la Plaza 12 de octubre, al que han asistido unas 1.500 personas. A igual hora, se ha llevado a cabo la manifestación el Almería con unos 1.000 asistentes con salida desde el Puerto. Unos 30 minutos antes comenzaron la manifestación en Córdoba y Málaga, que partieron desde la Plaza de Media Luna y desde la Alameda de Colón, respectivamente, con 1.700 y 3.000 participantes.

A las 12, de forma paralela se han manifestado los trabajadores en Cádiz, Granada y Jaén -2.000, 3.000 y 1.500 respectivamente- desde la Plaza de España, los Jardines del Triunfo y la Plaza de las Batallas. La ciudad de Sevilla ha sido la única en la que no ha habido un acto conjunto entre los dos sindicatos mayoritarios y UGT-A ha organizado una carrera popular que comenzó a las 10.30 con salida desde el Parque del Alamillo, mientras que CCOO-Sevilla se ha manifestado a las 12 desde la Plaza de la Encarnación.

Día para reclamar derechos universales

Al final de cada manifestación unitaria se ha leído un manifiesto conjunto que destaca que el 1 de mayo es un día "para reclamar con firmeza avances en los valores universales de la Justicia, la Libertad, la Igualdad y la Paz". Además, es un acto para "exigir a los empresarios y a los gobiernos que pongan más medios para reorientar el crecimiento económico hacia un modelo de desarrollo económico sostenible". Con el objetivo de avanzar hacia "el pleno empleo, más estable, más seguro y que se garantice la plena igualdad en el mercado laboral".

El manifiesto señala que aunque en este largo ciclo de crecimiento económico en Andalucía se ha creado mucho empleo y se ha producido un importante desarrollo socioeconómico, "siguen persistiendo problemas preocupantes que en los últimos meses se están agravando por el impacto de la desaceleración del crecimiento económico".

Asimismo, resalta el dato de que en 2007 perdieron la vida 196 personas en accidentes de trabajo y en lo que va de 2008 el número de fallecidos supera los 56. "No se puede permitir esta sangría humana, que supone un drama para sus familias y una lacra social", por lo que exigen el cumplimiento eficaz de todas las normas y medidas que lleven hasta la siniestralidad cero.


Convocatorias en toda España

En el resto del Estado, Cartagena ha sido la única ciudad donde se han producido incidentes en la celebración de la Fiesta del Trabajo, mientras que en Valencia se ha registrado la mayor participación y en Barcelona han contado con la participación del nuevo ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho.

En Cartagena, la marcha de UGT y CCOO ha tenido que demorar su inicio una hora por coincidir con otra del partido Alianza Nacional y además la Policía Nacional acordonó una zona por un aviso falso de bomba. Valencia, según la Policía, ha sido la que más gente congregó, entre 13.000 y 14.000, en la marcha convocada por UGT y CCOO. En esa concentración valenciana se ha criticado el contrato para inmigrantes que pretende aplicar el presidente de la Generalitat, Francisco Camps.

Le sigue en participación la manifestación de Madrid -con unos 9.000 personas, según la policía, y 25.000, según los organizadores-, en la que han intervenido los secretarios generales de CCOO, José María Fidalgo, y de UGT, Cándido Méndez. Tras la pancarta con el lema "Es el momento de la igualdad, el salario digno y la inversión productiva", Fidalgo y Méndez han querido advertir al Gobierno y a los empresarios de que no aceptarán ningún mensaje de moderación salarial, ni recorte de los derechos sociales de los trabajadores por la desaceleración económica.

Méndez ha emplazado al Banco Central Europeo (BCE) y a los gobernantes políticos a que den "ejemplo" y pidan a los ejecutivos de las multinacionales que se "aprieten el cinturón". Por su parte, Fidalgo ha reclamado del Ejecutivo que no perdone "ni un euro de los impuestos" a los empresarios que no tengan proyecto de inversión productiva o que vengan del "ladrillo a poner el cazo" y les ha conminado a "alentar" iniciativas que "saquen a España de su atonía en el mercado exterior".

Sobre la inmigración, han pedido que se acabe con las "bolsas de economía sumergida" y rechazan los discursos "duros y xenófobos" porque en España, dicen, hacen falta inmigrantes hasta 2020 ó 2030. También han rechazado los tres atentados cometidos hoy por ETA, por suponer una irrupción en la fiesta del trabajo, pidieron para la Guardia Civil y los militares libertad sindical, y demandaron igualdad de género, calidad en el empleo y salarios dignos. La condena a ETA se ha hecho oír en varias ciudades. En el País Vasco, todos los sindicatos, a excepción de LAB, han rechazado a ETA coincidiendo en destacar que sus acciones violentas "perjudican" a la clase trabajadora vasca.

En Barcelona, el ministro Celestino Corbacho ha hecho una visita de "cortesía" al aperitivo que ofrecen los militantes de CCOO de Cataluña y, posteriormente, ha participado en la tradicional paella popular de UGT. Corbacho califica de "muy positiva" la predisposición de CCOO y UGT para abordar con el Gobierno la búsqueda de soluciones a la desaceleración. Además, considera que las reivindicaciones de los sindicatos son "muy razonables y muy lógicas" para dar una alternativa a las personas que están perdiendo su empleo.

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