El regadío espera salvar media cosecha gracias a las lluvias de abril

  • La CHG convoca el día 20 la Comisión de Desembalse con 400 hectómetros cúbicos más en la reserva general que en enero

Dentro de lo malo, no es el peor de los escenarios. Esta es la sensación que reina en la mayor parte del regadío del Guadalquivir después de un inicio de campaña catastrófico, en el que los 15 embalses de la regulación general llegaron a estar en enero al 25,6%, su peor nivel de los últimos doce años. Pero las lluvias del pasado mes de abril cambiaron radicalmente el panorama. El sistema general ha recuperado 400 hectómetros cúbicos y se encuentra al 32,8% de su capacidad, tan sólo tres puntos menos que hace un año. A esta cantidad hay que agregar otros 1.476 hectómetros embalsados en los pantanos pertenecientes a otras comunidades de regantes, que pueden aportar recursos extras a la regulación del Guadalquivir.

A la luz de estos datos, el sector espera que la próxima Comisión de Desembalse, que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir convocará para el próximo 20 de mayo, dé luz verde a una dotación de riego similar a la del año pasado: alrededor de 800 hectómetros cúbicos, algo más de la mitad de la cantidad que se asignaría en un año de normalidad hídrica, y más del doble de lo previsto inicialmente en enero.

"Este año nos salvaremos como podamos y luego ya veremos", señaló el presidente de Asaja-Andalucía, Ricardo Serra, que señaló que es "más o menos la misma situación que el año pasado". La irregularidad de las lluvias también ha pillado con el paso cambiado a los agricultores. "Las campañas se planifican con antelación, y de nada sirve tener al final 400 hectómetros cúbicos más cuando ya todo está sembrado", incidió Serra, que recalcó la necesidad de ampliar las infraestructuras "para no tener que estar mirando constantemente al cielo".

La Federación de Regantes del Guadalquivir (Feragua) se unió a esta petición exigiendo a la Junta de Andalucía que cumpla el compromiso de aumentar en más de 1.000 hectómetros cúbicos los recursos hídricos de Andalucía. Su secretario general, Pedro Parias, matizó que faltan aún 100 hectómetros cúbicos para igualar la cifra embalsada en las mismas fechas del año pasado, y recordó que parte de las reservas actuales proceden del ahorro de los regantes en la anterior campaña. "La CHG autorizó el desembalse de 850 hectómetros pero al final sólo se utilizaron 690", destacó el dirigente de Feragua.

El presidente de la Asociación de Regantes de Andalucía (Areda), Marcelo Morales, consideró que las lluvias permitirán "un desembalse similar al de 2007". "Para lo que se presentaba, la situación está mucho mejor de lo esperado", indicó Morales.

Las lluvias han provocado la "ilusión" del sector arrocero, que necesita la mayor dotación de agua para salvar el tapón salino del Guadalquivir, y que a principios de año no tenía ni una gota de agua. "La situación es casi la del año pasado, y subrayo el casi", manifestó el director gerente de la Federación de Arroceros, Manuel Cano, que prevé "una campaña difícil". "El río tiene sal cuando el año pasado estaba limpio", indicó Cano, que espera que se pueda sembrar al 50%.

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