Las inmobiliarias reclaman medidas al Gobierno para conseguir 40.000 millones de liquidez

  • La actual situación podría afectar al mercado laboral, que se quedaría sin 250.000 empleos, según la Unión de Créditos Inmobiliarios.

La crisis económica, que particularmente se ceba con el anteriormente boyante sector inmobiliario, ha dejado al sistema crediticio español con necesidades de liquidez de 40.000 millones de euros en 2008. Al menos así lo calculan las principales inmobiliarias españolas, conocidas como el G-14, que reiteran su petición al Gobierno para que intervenga más allá de "parchecillos". El Ejecutivo, en este aspecto, defiende una reestructuración natural de la economía, en un escenario de descenso en los precios de las viviendas, que en algunos casos ya cuestan hasta un 30% menos que hace un año, según la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI).

El secretario general del G-14, Pedro Pérez, señaló que el valor de los títulos con respaldo hipotecario con vencimiento durante este año asciende a 80.000 millones de euros, de los que hasta la fecha se han renovado unos 20.000 millones. Si no cambia esta tendencia, el grado de cobertura al final del año alcanzará aproximadamente la mitad del total, o lo que es lo mismo, las pérdidas en términos de liquidez ascenderían a unos 40.000 millones de euros, el cuádruple de las estimaciones del Gobierno en su reciente plan de reactivación de la economía.

El sector considera que la cobertura de esos 80.000 millones de euros no supondría una inyección líquida neta para las entidades crediticias, pero permitiría un proceso de ajuste natural y abandonar la situación de "exceso de ajuste", según Pérez. La solución, a su juicio, pasa por la deuda pública, con la esperanza de que España tome el ejemplo de Reino Unido y permita intercambiar títulos crediticios "de calidad" por este tipo de bonos por lazo de un año prorrogable a tres.

En este sentido, coincidió con las declaraciones del ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, que descartó intervenir de manera "artificial" en el ajuste del sector, algo que el G-14 comparte al "mil por cien". Sin embargo, Pérez confía en que el vicepresidente económico del Gobierno "es lo suficientemente consciente y responsable" para no dejar que la actividad del sector caiga a niveles excesivos.

Pérez anticipó también que la actual situación podría afectar al mercado laboral, que se quedaría sin 250.000 empleos. En este sentido, el presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España, Guillermo Chicote, criticó la falta de apoyo del Ejecutivo y alertó de que se prevén "verdaderas sorpresas" a partir de 2009 en lo relativo al paro.

Tras su primera reunión oficial con la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, de la que no salieron "contentos" ni "esperanzados", Chicote repitió la propuesta de crear una nueva categoría de vivienda a caballo entre la libre y la de protección oficial. Por otra parte, preguntado por una posible nueva tipología de vivienda de iniciativa compartida pública y privada, indicó que "eso no sirve de nada" para el problema planteado.

Estas recomendaciones coincidieron con una nueva estimación del descenso del precio de las casas en España, en esta ocasión dada por la Unión de Créditos Inmobiliarios, empresa participada a partes iguales por Santander y BNP Paripas. El responsable de la compañía, Juan Carlos Sandoval, aseguró que el precio ha bajado hasta un 30% en algunos casos, tanto en vivienda nueva como usada, porque en la actualidad "hay mucha oferta y muy poca demanda". En su opinión, "para aquellos que tengan disposición de comprar ahora es un buen momento", ya que "hay un parque brutal de viviendas que no está colocado".

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