La economía española crece al ritmo más bajo desde finales de 2002

  • El PIB creció un 2,7% en el primer trimestre del año, cinco décimas menos que en el último de 2007.

La economía española creció un 2,7% en el primer trimestre del año, ocho décimas menos que en el trimestre precedente (3,5%) y 1,4 puntos menos que en igual periodo de 2007 (4,1%), según el avance de la Contabilidad Nacional Trimestral publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En términos intertrimestrales, el PIB registró un crecimiento del 0,3%, cinco décimas por debajo del incremento registrado en el trimestre anterior y siete décimas inferior al logrado hace un año, cuando la economía española creció un 1% en tasa intertrimestral. Ante estos datos, el INE señala que la economía española prosigue la senda de desaceleración que inició en el segundo trimestre de 2007. El organismo estadístico atribuye la moderación en el ritmo de avance del PIB a la menor contribución de la demanda nacional, que se vio parcialmente compensada por una aportación menos negativa del sector exterior.

El crecimiento interanual registrado en el primer trimestre del año es el más bajo desde el cuarto trimestre de 2002, cuando el PIB aumentó también un 2,7%. En cuanto al crecimiento intertrimestral, la cifra obtenida entre enero y marzo de este año (0,3%) es la más baja desde el tercer trimestre de 1995, cuando el PIB también creció un 0,3%.

El vicepresidente económico, Pedro Solbes, ya había advertido de que la economía española registraría en el primer trimestre del año un crecimiento "bastante inferior" al 3,5% observado en el último trimestre de 2007. La desaceleración que vive la actividad económica, motivada en gran parte por el 'frenazo' de la construcción, ha llevado al Gobierno a revisar a la baja sus previsiones macroeconómicas, hasta situar el crecimiento del PIB en el 2,3% tanto para 2008 como para 2009.


El Banco de España estima un 2,8%

Por su parte, el Banco de España había previsto en su boletín económico de abril un crecimiento del 2,8% para el primer trimestre del ejercicio, una décima más de lo estimado por el INE, amparándose en el menor empuje de los distintos componentes de la demanda nacional y en la mejora en la aportación de la demanda exterior neta.

Así, las estimaciones realizadas por la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez apuntaban a una "desaceleración más pronunciada" de la actividad en los tres primeros meses de 2008, y a un "ajuste más intenso" del sector inmobiliario, en un entorno de "mayor incertidumbre económica" derivada de la prolongación de las turbulencias financieras.

De esta forma, según el Banco de España, en los primeros meses del ejercicio se habría confirmado que el periodo de inestabilidad financiera surgido el pasado verano ha intensificado la trayectoria de ajuste de la economía española. En concreto, la institución estimaba en su boletín que la pérdida de vigor de la demanda nacional en este primer trimestre del año ha sido generalizada, a excepción del consumo público, cuyo ritmo de avance se intensificó.

Por el lado de la oferta, salvo en el caso de la rama de industria y energía, que se han mantenido prácticamente inalterados, el Banco de España consideraba que la desaceleración del valor añadido en el primer trimestre se ha producido en todas las ramas de actividad, aunque con mayor intensidad en el caso de la construcción.

Así, decía, la desaceleración de la inversión en construcción se ha intensificado en el primer trimestre, con menores incrementos tanto en vivienda como en el resto de construcciones, tal y como muestran los datos sobre el consumo y el empleo del sector, puesto que la tasa de ocupación experimentó una caída neta en el primer trimestre, mientras que el número de parados aumentó en un 30%.


Recuperación de la tasa de ahorro

Según el Banco de España, la moderación del consumo privado también se intensificó en el primer trimestre de 2008, puesto que podría haberse desacelerado un 2,2%, al tiempo que se habría ralentizado la riqueza de las familias, indicadores que pueden apuntar a una recuperación de la tasa de ahorro de los hogares españoles.

En cuanto a la demanda exterior, el Banco de España estima que las exportaciones han mantenido un "buen tono" en este periodo, pese a los posibles efectos desfavorables de la apreciación del euro. Por su parte, las importaciones se desaceleraron ligeramente, con lo que la aportación de la demanda exterior habría mejorado respecto al trimestre precedente.

Según la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, la economía nacional se habría desenvuelto en este periodo en un entorno exterior "más débil", en el que el deterioro del clima financiero internacional se ha trasladado a los mercados financieros nacionales.

En concreto, el Banco de España estima que la prolongación de las turbulencias está contribuyendo a propagar un clima de incertidumbre sobre la evolución económica, con efectos claros sobre la confianza y las decisiones de gasto aunque, según la entidad, su impacto sobre el coste y la disponibilidad de financiación del sector privado continúa siendo "relativamente limitado". El INE publicará los datos definitivos de Contabilidad Nacional del primer trimestre el próximo 21 de mayo.

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