La confianza empresarial cae en agosto en Alemania y arrastra el euro

  • El crecimiento de la economía alemana bajó en el segundo trimestre del año un 0,5%, frente a los tres primeros meses del año, lo que supone el primer descenso de su PIB en cuatro años

La confianza empresarial cayó en agosto en Alemania con fuerza hasta el nivel más bajo desde hace tres años, dato que arrastró al euro hasta el mínimo de los últimos seis meses.

El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) informó hoy de que el índice de confianza empresarial en el conjunto de Alemania bajó en agosto hasta 94,8 puntos, más de lo previsto y frente a los 97,5 puntos de julio. El Ifo añadió que la mayor economía de la zona del euro atraviesa "aguas difíciles" y reseñó que se trata de la tercera caída consecutiva del índice de confianza empresarial.

El empeoramiento de este importante indicador del estado de salud de la economía de Alemania en agosto señala un notable enfriamiento coyuntural para los próximos meses y se produce por el empeoramiento de las expectativas de exportación y de las ventas minoristas.

El euro se depreció frente al dólar hasta el mínimo de los últimos seis meses al perder la cota de los 1,46 dólares tras la publicación del empeoramiento de la confianza empresarial germana. Posteriormente, la moneda única recuperó posiciones y se cambiaba a 1,4653 dólares hacia las 14.55 horas GMT, frente a los 1,4779 dólares de ayer por la tarde.

El instituto Ifo, que calcula este importante indicador de confianza mediante encuestas mensuales sobre producción, inventarios, pedidos, precios y empleos a 7.000 empresas, toma como base el año 2000 (al que asigna el valor de 100). En la última encuesta, las empresas valoraron más desfavorablemente la situación de la economía actual y también prevén un empeoramiento empresarial para los próximos seis meses, dijo el presidente del instituto de investigación económica muniqués, Hans-Werner Sinn.

La caída de la confianza empresarial se produjo en el sector manufacturero y en el de la construcción, según Sinn. En el comercio minorista, la valoración de la situación actual fue menos insatisfecha pero más escéptica respecto a los próximos seis meses. En el sector de ventas mayoristas, el clima empresarial ha mejorado en agosto.

Los dos motores de la economía alemana, las inversiones en bienes de equipo y las exportaciones, han perdido ímpetu. El crecimiento de la economía alemana bajó en el segundo trimestre del año un 0,5 por ciento, frente a los tres primeros meses del año, lo que supone el primer descenso del Producto Interior Bruto (PIB) en cuatro años. Esta caída se produjo, principalmente, por la contracción de las inversiones en construcción, según la Oficina Federal de Estadística Destatis. Al mismo tiempo, el consumo privado se ha debilitado más de lo previsto por las turbias perspectivas coyunturales y las expectativas de aumentos de los precios, según el instituto de investigación de mercado GfK.

El economista jefe de Commerzbank Jörg Krämer consideró que la economía alemana apenas habrá crecido en el tercer trimestre del año frente al segundo y que todo apunta a un aterrizaje forzoso o recesión. "La crisis inmobiliaria ha alcanzado Europa y España, donde la burbuja ha explotado, mientras el crecimiento se ha colapsado en Francia y la economía italiana se sitúa alrededor del cero", dijo Krämer. Añadió que "la economía alemana, altamente competitiva, no puede desafiar estos problemas".

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