Sol Meliá ganó 36,7 millones en el primer semestre

  • La cadena hotelera registra una caída del 41,1% en sus beneficios respecto al mismo periodo del ejercicio anterior.

Sol Meliá obtuvo un beneficio neto de 36,7 millones de euros en los seis primeros meses del año, lo que supone una caída del 41,1% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, informó hoy el grupo hotelero a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los ingresos alcanzaron los 618,5 millones de euros, lo que representa un descenso del 2,7%, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) se situó en los 124,3 millones de euros, un 16,2% menos.

La cadena hotelera consideró que sus resultados semestrales se vieron afectados por "factores exógenos" como la desaceleración económica, el impacto de los tipos de cambio -tanto del dólar como de la libra- y las ausencia de plusvalías por rotación de activos, frente a los 17,4 millones de euros registrados en este sentido en el mismo periodo de 2007.

Sol Meliá puntualizó que descontando las plusvalías y los tipos de cambio, los ingresos en los primeros seis meses del año se hubieran incrementado un 4,1% y el beneficio neto y el Ebitda hubieran descendido "tan sólo" un 1,6% y un 3,5%, respectivamente.

"La primera hotelera española mantiene un nivel de producción y una fortaleza superiores a la media de empresas del sector, gracias en buena parte a su nivel de diversificación geográfica y de negocio, así como a su capacidad de controlar costes en un entorno de subida de los precios energéticos y de los alimentos, demostrando una vez más una resistencia superior a la media de sus competidores", recalcó Sol Meliá en un comunicado.

La crisis, "una oportunidad"

Pese a estas cifras, la hotelera de la familia Escarrer consideró que el presente periodo de crisis es una "oportunidad de identificar grandes oportunidades de expansión" en mercados emergentes de Europa del Este o Brasil, así como "materializar operaciones de adquisición de activos junto a socios estratégicos" o entrar en mercados maduros en los que en estos momentos no tiene presencia, como las principales capitales norteamericanas.

Sol Meliá recalcó que dicha expansión será posible gracias a su "saneada situación financiera" y recordó el préstamo sindicado de 200 millones de euros suscrito el pasado mes de julio con 14 entidades para la refinanciación de su deuda a medio y largo plazo, que fue suscrito 1,7 veces "algo que la compañía considera como un respaldo de su fortaleza financiera".

La hotelera recalcó que, teniendo en cuenta el préstamo, así como los fondos de tesorería y la línea crediticia de que dispone, tiene una "holgada" liquidez de 635 millones de euros.

En los primeros seis meses del año, Sol Meliá incorporó o firmó acuerdos para incorporar hoteles en Atenas y Kos (Grecia), Dresden (Alemania), Angra dos Reis y Jacuma (Brasil), Urgada (Egipto) y Zadar (Croacia). Además, inauguró el Gran Meliá Palacio de Isora, un 'resort' de gran lujo en el Sur de Tenerife, y formalizó la incorporación a su cartera de el ME Barcelona, que abrirá sus puertas a lo largo del presente mes de agosto, y el ME Vienna, que estará operativo a finales de 2010.

La cadena hotelera señaló que iniciará "próximamente" la construcción de un hotel de 280 habitaciones en Salvador de Bahía (Brasil) y de dos hoteles en Playa del Carmen (México). Asimismo, el próximo año inaugurará su primer establecimiento en China, el Gran Meliá Shanghai.

100 millones menos

Sol Meliá anunció la reducción de las inversiones previstas para el presente año en su plan estratégico de 300 millones de euros a 200 millones de euros para "adaptarse a la situación actual y mantener la solidez financiera de la que goza", pese a mantener las prioridades que se marcó en dicho plan -refuerzo de las marcas y de los tres negocios, sostenibilidad y capital humano-. Además, no descartó realizar otras disminuciones del 'capex' "en el futuro si así lo estimara conveniente en función del entorno económico".

Asimismo, la hotelera tiene previsto adoptar unas medidas para mantener sus niveles de actividad pese a las dificultades por las que atraviesa su entorno económico, que girarán en torno a un mayor enfoque a los ingresos, la intensificación del proceso de estandarización de marcas a favor de una mayor eficiencia y aportación de valor al cliente, el control de costes tanto en hoteles como en oficinas corporativas, haciendo especial énfasis en la intensificación de medidas de ahorro energético, y una actitud de "flexibilidad" en las ventas.

Suave descenso de la demanda turística

Sol Meliá recordó que está previsto que la demanda turística sufra un "suave descenso" este verano, que será más acusado en los dos principales mercados de la compañía -España y Reino Unido-. Por contra, la hotelera espera que el mercado estadounidense tenga un comportamiento positivo, particularmente en el Caribe, en parte "ensombrecido contablemente" por la fortaleza del euro frente al dólar.

Con respecto a los hoteles de República Dominicana, Costa Rica y Venezuela, así como los de Asia, Sol Meliá prevé una evolución muy positiva gracias al "positivo comportamiento" de las economías de la zona. Por segmentos, la hotelera de la familia Escarrer recalcó que las previsiones de cierre del ejercicio estarán "muy condicionadas" por el comportamiento del segmento corporativo de algunos de los mercados, como el español.

"En situaciones de ralentización de la demanda se hace más importante que nunca disponer de unas marcas poderosas, como las siete marcas hoteleras que incluye en su portafolio, -Gran Meliá, Paradisus, ME , Meliá, Innside, Tryp, y Sol- y ostentar un claro liderazgo en materia comercial", recalcó la cadena.

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