La OPEP alivia a los mercados al augurar que el crudo seguirá a la baja

  • El cártel, que rebaja su previsión de demanda a niveles de 2002 por la crisis, reconoce que la escalada de precios ha reducido el consumo · El Brent volvió a caer ayer hasta 111 dólares, muy lejos de los 147 de julio

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El petróleo se ha convertido en un martirio para los bolsillos de los consumidores por su efecto directo en el precio de los combustibles, pero sobre todo quita el sueño a los ministros de Economía de medio mundo. Acusado de ser el culpable de buena parte del frenazo de las grandes potencias mundiales -muchas ahora al borde de la recesión-, el crudo es también señalado como responsable directo de la escalada sin freno de la inflación, desbocada en España hasta el 5,3% y la UE hasta el 4%, el doble de lo que desearía el BCE.

Tras una primera mitad de año para olvidar, el precio del petróleo parece haber tomado la senda descendente. Quizás porque en julio, tras tocar los 147 dólares por barril, llegó a cotas insostenibles para las debilitadas economías mundiales. Y eso es lo que parece que seguirá ocurriendo en los próximos meses si se atiende a los augurios de la OPEP, el cártel que controla la producción del oro negro. En su boletín mensual, publicado ayer, la organización asume los dictados de la nueva coyuntura planetaria: la crisis y los altos precios han reducido el consumo, que en los últimos meses se había disparado por la presión consumista de los países emergentes (la India y China, principalmente). Tanto, que no ha tenido más remedio que revisar a la baja sus previsiones de demanda de crudo para 2008 (ahora las sitúa en 86,9 millones de barriles diarios, lo que supone un crecimiento del 1,17%) y 2009 (un aumento de sólo el 1,03%, el nivel más bajo desde 2002).

Los 13 países que componen la OPEP reconocen que la debilidad de los mercados se ha dejado sentir en la demanda global. Frente a ello, la mejora en la cotización del dólar (la moneda en la que se paga el barril) y el aumento en la producción deberían ayudar a calmar el mercado, dejando atrás los máximos históricos. "Teniendo en cuenta esas tendencias, los riesgos para las perspectivas del mercado petrolero parecen estar del lado bajista", asegura el cártel en su balance mensual. Y para que no queden dudas, la organización admite como poco probable que se repitan las últimas subidas. Pero advierte: las tensiones geopolíticas, la temporada de huracanes en el Golfo de México y un invierno más frío de lo previsto podrían frustrar la previsión.

La organización apunta también en su documento que, mientras el crecimiento en la demanda de crudo procedente de la OPEP se está reduciendo, la demanda del combustible fósil procende te de otros países se está viendo fortalecida, y se espera que continúe aumentando en 2009.

El mejor síntoma del cambio de tendencia subrayado por la OPEP lo ofrece, qué duda cabe, la cotización del petróleo, que ayer mantuvo su tendencia a la baja. El barril de Brent, el de referencia en Europa, cedió ayer 2,22 dólares y se colocó en 111,46. El de Texas, el que se comercializa en EEUU, para entrega en septiembre también perdía 2,61 dólares y se situaba en sólo 112,40 dólares, a años luz de hace sólo un mes.

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