Ingresos y leyes estables, claves para financiar las renovables

  • Banco Sabadell y Grupo Joly reúnen en Sevilla a empresarios, Administración y patronal para debatir las perspectivas de un sector en alza · La banca española es de las más competitivas en energía 'verde'

El auge imparable del que disfrutan prácticamente todas las tecnologías de explotación de las fuentes renovables de energía -viento, sol y biomasa- quedó unánimemente reflejado en la jornada sobre Financiación de proyectos de energías renovables y grandes infraestructuras, organizada por Grupo Joly (editor de este diario) y Banco Sabadell en Sevilla. José Montañés, director de financiación estructurada de la entidad catalana, así lo puso de manifiesto al asegurar que "en los cuatro primeros meses de 2008 hemos respaldado más proyectos que en los nueve primeros de 2007".

Rafael Herrador, director de Banca de Empresas de Sabadell en Andalucía y Extremadura; Cristina Vega, directora de la Agencia Local de la Energía de Sevilla; y Diego Ortiz, director comercial de Joly, fueron los encargados de inaugurar la reunión. Sabadell es el segundo banco español por número de operaciones de financiación de renovables en nuestro país en 2007 (hasta 57 proyectos y 2.761 millones) y ha respaldado desde 1992 a más de 7.000 megavatios eólicos.

El encuentro, al que asistieron unas 150 personas, se centró en desglosar las condiciones que deben de cumplir los proyectos para poder recurrir a la modalidad conocida como project finance. Este esquema de concesión de créditos se caracteriza por que la capacidad de generación de ingresos del propio proyecto es la garantía del préstamo que lo respalda.

Por ello, José Montañés hizo pivotar toda su intervención sobre el concepto de ingresos predecibles como condición básica para que una iniciativa de este tipo pueda acogerse a ese modelo de financiación. "Esta premisa se cumple, fundamentalmente, si los costes están claramente definidos, el marco legal regulador es estable y la tecnología que se usa está probada".

La importancia de la ley -que regula las primas que recibe cada tecnología para compensar el sobrecoste de su puesta en marcha respecto a las centrales convencionales- se hace especialmente patente en el caso de la fotovoltaica. La revisión de esas primas a partir de octubre, que podrían reducirse hasta en un 30%, está provocando incertidumbre respecto a muchos planes de financiación.

Por su parte, Cristóbal Sánchez, responsable de gestión de incentivos de la Agencia Andaluza de la Energía, mostró las posibilidades de recabar las ayudas públicas que ofrece la Junta de Andalucía para respaldar las inversiones en energías verdes. "Nosotros ponemos el acento en aquellos proyectos que tendrían difícil ponerse en marcha sin incentivos". "De alguna manera, cubrimos la parte de financiación que no respalda la banca". El responsable público detalló además que este organismo "siente especial predilección por las pymes, andaluzas o no, que operan en Andalucía". La agencia, en función de la intensidad de la ayuda, puede llegar a cubrir hasta el 70% del coste de la inversión incentivable.

Desde el punto de vista jurídico, Antonio Baena, socio director de Garrigues Medioambiente, analizó en detalle los cuellos de botella que afrontan los proyectos renovables para salir adelante. Los más importantes son la conexión definitiva a la red de las distintas plantas para volcar la electricidad producida; el suministro de los equipos (aerogeneradores o placas fotovoltaicas); el desarrollo del proceso de financiación, especialmente la asunción de los gastos previos a la obtención del crédito principal; y los posibles retrasos en la recepción provisional de la instalación.

Los casos prácticos fueron presentados, en primer lugar, por Luis María González Ruano, consejero delegado del grupo familiar sevillano Rusvel. Esta compañía opera en renovables desde 2001 y lo hace a través de su filial AGE. El directivo detalló las vicisitudes de la puesta en macha de dos parques eólicos en Huelva, así como las razones de dejar de desarrollar otros dos por la falta de rentabilidad de las inversiones que eran necesarias. También incidió en la importancia que tienen esos gastos previos -fianzas, garantías, costes de los estudios y la propia tramitación- para las empresas cuando no han obtenido aún el crédito principal.

Tras él intervino Carlos Simón, subdirector general de Bogaris Energy, que se centró en la promoción de plantas de producción de electricidad a partir de biomasa, tecnología en la que el grupo tiene amplia experiencia. "La tramitación administrativa es lo que muchas veces frena los proyectos, aunque en otras ocasiones, en biomasa, lo complicado es cerrar los suministros de materia prima para ofrecer las garantías necesarias al banco".

"Cada tecnología tiene su problemática, pero al mismo tiempo todas abren amplias posibilidades en especial en el ámbito industrial", resumió Montañés a modo de conclusión en el coloquio que cerró la jornada.

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