El Gobierno asegura que su reforma laboral no contempla alargar la edad de jubilación

  • Corbacho niega que el Ejecutivo haya "linchado" a Díaz Ferrán y espera retomar el diálogo social en una semana

El proyecto de reforma laboral que está elaborando el Gobierno para discutirlo con los sindicatos y los empresarios no contempla alargar la edad de jubilación más allá de los 65 años, según explicó ayer el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, en una entrevista en Onda Cero. El titular de Trabajo aseguró que hay que aproximar la jubilación real (que se sitúa en 63 años y 10 meses de media) a la edad legal -65 años-, reduciendo las jubilaciones anticipadas, porque "así se retiene más gente activa en el mercado". Corbacho abogó asimismo por "incentivar" la permanencia voluntaria en el trabajo más allá de los 65 años, aunque "ahora no debe ser obligatorio", aseveró.

El ministro confió en que a mediados de mes, entre el 15 y el 20 de enero, se reanude el diálogo social entre el Gobierno, los representantes de los trabajadores y la patronal, y afirmó que todas las partes tienen voluntad para acudir a las reuniones con una "agenda de trabajo abierta".

Corbacho explicó que el Ejecutivo ha sido "enormemente respetuoso" con la situación del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y señaló que espera que él y sus empresas resuelvan el problema lo antes posible. A este respecto, el ministro de Trabajo e Inmigración negó que haya "linchado" al presidente de la patronal, sino que tiene un "posicionamiento totalmente contrario" al de Díaz Ferrán en los que a la reforma laboral se refiere. A la propuesta de bajar cinco puntos las cuotas empresariales a la Seguridad Social que hizo el empresario, Corbacho se "opuso radicalmente" porque "con esa medida se pone en riesgo la realidad de los pensionistas". "Eso no lo voy a permitir mientras siga siendo ministro", aseveró.

Del mismo modo, el titular de la cartera de Trabajo negó que el Ejecutivo se encuentre "sometido a los sindicatos", sino que existe una "conciencia" en los planteamientos de las organizaciones sindicales. Así, alabó la función de los sindicatos al opinar que "muchos problemas se han resuelto por la negociación de CCOO y UGT", sin los cuales el "conflicto social estaría a niveles mucho más altos". Por otra parte, destacó que el Gobierno ve razonable pensar que 2010 será "el año de la recuperación económica" y que en ese periodo se deje atrás la "destrucción masiva de empleo" para empezar "una fase de generación" de puestos de trabajo.

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