Esfuerzo del turismo rural por mantenerse en boga

  • La afluencia de turistas de interior se ha resentido y el sector trata de recuperar a los visitantes que prefieren, pese a la crisis, un producto diferente y de calidad

El turismo rural es uno de los sectores que ya ha comenzado a sentir los efectos del difícil momento económico por el que atraviesa nuestro país; en el mes de julio la ocupación en los centros rurales sufrió un descenso del 20% con respecto al año anterior, además de sufrir una subida de precios no muy significativa.

Según el presidente de la Asociación de Turismo Rural (Asetur), Javier Herrera, la ocupación se ha mantenido "hasta el mes de junio", pero la afluencia de turistas se ha resentido de manera importante. En general, en el mes de agosto las expectativas no son muy positivas, aunque el presidente de Asetur confía en el llamado "turismo de regreso". Se trata de aquellas personas que emigraron a las ciudades hace años y ahora "sus terceras generaciones vuelven a las raíces", lo que siempre ha motivado una elevada ocupación en este mes.

Para Klaus Ehrlich, responsable de Marketing de la Red Andaluza de Alojamientos Rurales (Raar), la situación general en la que se encuentra el turismo de interior, frente al de sol y playa, se basa en que en estos años "el aumento de la oferta se encuentra por encima de la demanda".

Ehrlich asegura que la Raar lleva una década denunciando "que no es sostenible tasas de aumento anuales de la oferta de hasta el 20%". Esto implica que el consumo nacional y la demanda se retraiga y que tenga que haber una "limpieza de mercado". Así, "aquellas iniciativas atractivas, con una adecuada promoción, se mantendrán, aunque no con los amplios márgenes de años anteriores", detalla Klaus.

El perfil de los visitantes del turismo rural de Andalucía, por otro lado, viene a ser, en su mayor parte, nacional y de cercanía debido, sobre todo, a la economía. En ese sentido, el presidente de Asetur tiene esperanzas en que la "crisis" no afecte mucho al turismo rural puesto que se trata de un producto "específico" y "distinto" que puede ofrecer alternativas a turistas que antes destinaban mucho dinero en sus vacaciones y que ahora tienen "resentido el bolsillo". Según Klaus Ehrlich, ese segmento de la población que antes gastaba "ostentosamente" su dinero en pasar su tiempo de ocio en países europeos ahora se plantean quedarse en España cuando tiene un fin de semana o un puente por delante. "Con ese dato -señala Klaus- puede que la crisis beneficie al turismo rural".

agosto, completo

Las previsiones de la Raar para la primera quincena de agosto es llegar al 95% de ocupación de las 450 casas, viviendas y hoteles de turismo rural (integrados en Asetur y EuroGites) repartidos por las ocho provincias andaluzas. La segunda quincena puede que esté "algo más floja", pero igualmente se espera ocupar el 90% de las plazas.

"El turismo rural andaluz -concluye Ehrlich- ofrece cada vez más calidad en sus servicios de alojamientos, siempre con demanda de piscina, acompañados de actividades complementarias, como el senderismo o la escalada. Ese producto añadido, junto a unos precios competitivos, está posicionando la oferta turística de interior en un mejor lugar".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios