EOI vaticina que la desaceleración relanzará el gasto empresarial en I+D

  • Pese al avance de la inversión privada andaluza, la escuela resalta que el sector público se lleva la palma · Andalucía dista de Europa, pero adelanta a Portugal, Grecia y Polonia

Andalucía está dando los pasos necesarios para su convergencia con España en materia de innovación, pero no puede dormirse en los laureles. Ésta es la advertencia que lanzó ayer el director de la EOI en Andalucía, Joaquín García-Tapial, durante la presentación del informe Evaluación del Sistema Andaluz de Innovación. Índice EOI 2008, elaborado por la escuela de negocios y el Centro de Estudios Andaluces.

Así, subrayó que, aunque la comunidad está en el camino adecuado -el gasto crece a mayor ritmo que la media española y ha logrado escalar posiciones en Europa dejando atrás a países como Portugal, Grecia o Polonia-, tiene que mejorar aspectos como el eterno problema de la escasa inversión privada en I+D. Un obstáculo que, a causa de la actual crisis, según vaticinó García-Tapial, no se verá acentuado sino más bien paliado: "Las empresas experimentarán un cambio de tendencia; el capital no se dirigirá como hasta ahora a inversiones financieras o a la construcción, sino a la innovación de la propia firma".

El director de EOI en Andalucía puso de manifiesto que la "excesiva atomización" del tejido andaluz es lo que dificulta su esfuerzo inversor y "lo que provoca que el sector público ejerza de continuo sostén del gasto". Si echamos un vistazo a los últimos datos disponibles, referentes a 2006, observamos que, aunque el gasto empresarial en I+D repuntó un 19%, sólo representó un 33,3% sobre el desembolso total andaluz -403,4 millones de euros sobre 1.214 millones globales-, lo que lo situó lejos del 56% del resto de España, el 64% de la UE-27 y el 71% de la OCDE.

"A pesar de los indicios de activación del gasto privado andaluz, el informe de EOI muestra que el gasto público es el que sostiene fundamentalmente el avance de la I+D en nuestra comunidad", indicó el responsable. Así, las administraciones públicas y la enseñanza superior aunaron el 66,7% de la inversión, esto es, 810 millones de euros, tras registrar un repunte del 15% en 2006.

No obstante, el informe también pone de relieve algunos cambios positivos dentro del panorama innovador de la región. De este modo, aunque el personal dedicado a estas funciones aún pertenezca de forma mayoritaria a las universidades y organismos públicos de investigación, el número de efectivos en las empresas crece más de un 22%, "marcando una senda que sería deseable que se mantuviera en el futuro, al igual que la orientación de la I+D hacia campos menos académicos y más relacionados con las actividades productivas", señaló García-Tapial.

Frente a la parálisis que provoca una crisis como la actual, el director de la escuela ofreció una visión diferente al calificar la situación como "una oportunidad para la innovación". Insistió en que la crisis no tiene por qué detraer los recursos que las empresas dedican a I+D, sino abrirles más puertas. "Los mercados financieros y, por supuesto, las empresas dejarán de invertir en construcción y finanzas para caminar hacia la innovación; cada vez habrá más firmas que reinvertirán sus beneficios en innovación como forma de garantizar su supervivencia y competitividad", aseguró.

La directora general de Innovación, Tecnología y Empresa, Susana Guitar, que asistió al acto junto a Alfonso Yerga, gerente del Centro de Estudios Andaluces, añadió que "gracias a las iniciativas llevadas a cabo desde la Consejería de Innovación, en Andalucía se ha dado el cambio necesario para sentar las bases de la innovación".

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