El Banco de España reclama al Gobierno más firmeza en la gestión económica

  • Fernández Ordóñez alerta del "coste enorme" para el empleo si no se adoptan medidas "osadas" · La institución recomienda no caer en "tonterías presupuestarias" en un escenario de ajuste "largo y costoso"

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, dio ayer un nuevo toque de atención al Gobierno para que trate de atajar el repunte de la inflación, pese a que éste, reconoció, es achacable en buen parte a la escalada del precio de los combustibles, por lo que tiene un origen externo a la economía española. Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso, Mafo reiteró las advertencias lanzadas durante los últimos meses: hay que evitar "políticas discrecionales que puedan agotar el margen de maniobra", resulta "imprescindible" fomentar el mercado de alquiler de viviendas (sobre todo recortando el plazo mínimos de los contratos, fijado ahora en cinco años) y urge dar una vuelta de tuerca a la moderación de los márgenes empresariales y de los salarios.

"El origen externo del episodio inflacionista al que estamos asistiendo no debe llevarnos a considerar esta evolución como algo fuera del ámbito de influencia de las autoridades y de los agentes sociales", alertó el gobernador de la institución monetaria durante su comparecencia cuatrimestral en la Cámara Baja. Fernández Ordóñez asegura que "los intentos de eludir las pérdidas de renta real que el encarecimiento de los precios y costes comporta puede terminar generando mayores tensiones inflacionistas y afectar negativamente a la creación de empleo".El peligro radica, a su juicio, en que el incremento del IPC hasta niveles superiores al 4% en los últimos meses, arrastrado por el encarecimiento del petróleo y otras materias primas, está "desalentando el consumo" y "mermando su confianza".

Más optimista, aunque con precaución en el lenguaje, se mostró sobre el crecimiento de la economía, sobre la que en su opinión no se cierne un escenario de recesión, pero sí afrontará un ajuste "largo y costoso" si no se respeta la austeridad presupuestaria y se flexibiliza la economía y el mercado laboral. Y fue más allá: si no se adoptan medidas "más osadas" que las aprobadas hasta ahora por el Gobierno, los desequilibrios de la coyuntura podrían adquirir tal nivel que provocarían "costes enormes", sobre todo en destrucción de empleo. Por ello, insistió en que la duración y profundidad del ajuste de la economía dependerá de que "no se hagan tonterías en el sector presupuestario", lo que significa evitar "medidas discrecionales" que dilapiden el margen de maniobra, contener el gasto y eludir bajadas de impuestos. En este sentido, pidió a las Administraciones Públicas, con especial mención a las comunidades autónomas, que hagan un esfuerzo para racionalizar sus gastos debido a la notable desaceleración que observa la institución en los tributos cedidos.

Fernández Ordóñez consideró que las medidas anunciadas el lunes por el Gobierno para hacer frente a la desaceleración económica van en la "dirección correcta" y "se parecen bastante" a las recomendadas por el organismo, pues incluyen presupuestos austeros, el diálogo social y la reforma laboral, así como la liberalización de la economía. En este sentido, valoró la liberalización del transporte de mercancías, la posibilidad de que transponga la directiva europea de servicios o la privatización parcial de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena).

Por otro lado, calificó como "imprescindible" fomentar el mercado de alquiler de viviendas con medidas como la eliminación de las "restricciones" en la duración de los contratos y el incremento de la seguridad jurídica de los arrendadores. Y es que, a su juicio,el hecho de que los propietarios no tengan que estar "enganchados a un inquilino" durante cinco años, como exige ahora la ley, elevaría la oferta.

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