Athisa: de los raticidas al liderazgo en la gestión de residuos sanitarios

  • La firma granadina ha abierto la primera planta privada del país y trabaja para 60 centros

Empezó con la idea de montar una fábrica de raticidas y ha terminado convirtiéndose en el principal gestor de residuos sanitarios de Marruecos. La gesta tiene sello granadino, Athisa, una empresa de servicios con una fuerte vocación internacional que, sin duda, emana de su presidente, José Luis Ordóñez. En 2006 abrió la primera fábrica de tratamiento de este tipo de desechos cerca de Tetuán y ya va camino de inaugurar la segunda, en Casablanca.

La planta tetuaní fue bautizada por el propio presidente de la Junta, Manuel Chaves, y en su segundo año de funcionamiento presta servicio a más de 60 clientes, entre hospitales, clínicas de hemodiálisis o laboratorios. "Es un servicio en el que había mucha urgencia porque vimos en un diagnóstico de situación de 25 hospitales de la región norte de Marruecos que los residuos hospitalarios se recogían con los urbanos y el vertedero se transformaba en una olla de cultivo microbiológico con alto riesgo infeccioso. Era prioritario controlarlo".

Fruto de esta necesidad surgió el centro de Tetúan, donde trabajan seis profesionales y otros 60 indirectamente. La implantación y tramitación del proyecto fueron "muy rápidos y con la misma calidad que aquí", remarca Ordóñez, que así quiere desterrar la idea de que "Marruecos es un país imposible". "Va a una velocidad increíble y propia del siglo XXI", apostilla.

Es una instalación relativamente pequeña, pero "con las mismas prestaciones que las de España y Portugal", capaz de gestionar hasta 500 kilos de desechos a la hora, según explican fuentes de la planta, entre ellas la directora de explotación, la joven Najoua Bencarbi. Los restos hospitalarios llegan en camiones a través de contenedores homologados que previamente han sido distribuidos por los centros sanitarios. Primero son tratados en una autoclave (horno) con vapor de agua y alta presión para eliminar las bacterias y después pasan a una trituradora.

Es la primera de gestión privada de Marruecos, una actividad importada del exterior, pero, como subrayan sus directivos, la inversión andaluza "es recibida con los brazos abiertos porque somos muy parecidos". Además, reconocen, Canal Sur y el fútbol son unos vehículos de hermanamiento estupendos. No cabe duda de ello.

Pero además de novedosa, el negocio de Athisa tiene un carácter netamente social. El lema que preside la planta, "Protegemos el medio ambiente. Protegemos tu salud", ha llegado a la Universidad de Tetuán, a través un congreso sobre los problemas de la presencia de roedores en las aglomeraciones urbanos, y a los colegios de la pequeña localidad de Martil, donde se ha desarrollado una campaña pionera para luchar contra estas plagas raticidas que, aún hoy, como en España hace décadas, constituyen un grave problema de salud pública.

Ordóñez reconoce que la evolución en este sector "es tranquila", que "no se ha producido una gran eclosión", pero destaca el gran valor de internacionalización que ha supuesto para la empresa tanto en términos económicos -los salarios, calcula, son un tercio de los andaluces-, como de filosofía. "No son sólo ventajas económicas, sino que también implica una redefinición de la empresa y una exigencia nueva de adaptarte a las costumbres del país".

"En este momento de globalización, la internacionalización debería ser una obligación para todos aquellos que trabajen mejor que sus competidores en su país", apunta José Luis Ordóñez, que, predicando con el ejemplo, va a promover junto a otros 80 empresarios granadinos el mayor parque empresarial de Marruecos en la provincia de Settat -a 60 kilómetros de Casablanca-. Será una plataforma para estos y otros andaluces, ya que, según reconoce, "todavía hay muchos que tienen miedo, no físico, ni mucho menos, sino escénico" a invertir fuera de su país. Contra este temor y tras cuatro años de andadura, Ordóñez asegura que el país no supone ninguna amenaza, "ni política, porque hay estabilidad, ni religiosa, porque el islamismo es moderado".

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