Asturiana no encuentra salidas

  • Los operarios de la empresa láctea no intuyen una solución inminente y reclaman a la Junta que interceda ante la amenaza de cierre · La empresa no se ha manifestado sobre posibles candidatos para la compra

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Ante las puertas de la Consejería de Agricultura y Pesca, y tras el lema No al cierre de Asturiana, se congregaron ayer unos 70 trabajadores de la planta de Central Lechera Asturiana en Sevilla, sobre la que pesa la amenaza de cierre. Ni el calor ni el desánimo pudieron destruir el objetivo claro de la concentración: pedir a la Junta que tome cartas en el asunto. "No queremos que se pasen la pelota de unos a otros, sino que nos digan de una vez quién es el interlocutor que puede ayudarnos a solucionar el problema, ya sea la Consejería de Innovación, empleo o Agricultura", señalaron fuentes del Comité de empresa.

Durante la concentración, que comenzó a las 11:00, se escucharon pitos, ruido de cacerolas y lemas como "Si esto se cierra, guerra, guerra, guerra" o "Paro no, trabajo sí". El ambiente estaba muy caldeado, ya que tal y como afirmó el presidente del comité de empresa, Antonio Escudero, "está claro que la Asturiana se va, y que hoy por hoy no hay ningún indicio de continuar con la producción". De hecho, matizó que desde hace días han reducido los turnos de trabajo, "ya que actualmente sólo hay un turno de producción, cuando lo normal es que haya dos turnos de producción y uno de limpieza".

En esa línea, Escudero subrayó que la empresa, que presentó el ERE el 21 de julio "con varias irregularidades", se está tomando tiempo para completar sus negociaciones, pero que los trabajadores necesitaban conocer los nombres de los posibles compradores para comenzar a hablar. "A nosotros nos da igual que nos pague Asturiana o Ruiz Mateos [en referencia a los rumores de compra por Nueva Rumasa]. Lo único que queremos es tener una nómina todos los meses y un trabajo digno cada día", apuntaba ayer, tras insistir en el objetivo del mantenimiento de todos los puestos de trabajo. "Queremos que nos escuchen y que la Administración se implique", subrayaba.

La respuesta por parte de Agricultura y Pesca no tardó en llegar. A las 11:15, la viceconsejera, Eva Cano, recibió al presidente y a algunos miembros del comité de empresa que, tras la reunión, manifestaron su satisfacción porque creen que desde la Consejería apoyarán su reivindicación. "La Junta va a vigilar que el proceso de regulación se lleve con normalidad, beneficiando en todo momento a los trabajadores y no a la empresa", aseguraron.

Cristóbal Hidalgo es uno de los trabajadores que vé cómo tras diez años ve cómo su puesto peligra. "Hay mucho rumores de posibles compradores, pero no hay nada sobre la mesa. Lo único que sabemos es que a finales de agosto vamos todos a la calle", apuntaba ayer. Y es que, hasta hoy, los empleados andaluces afectados por el ERE no han sido informados sobre la supuesta compra por parte de Nueva Rumasa. "En la intranet de la compañía hay comunicados que barajan distintos compradores, pero nadie se pronuncia. La única solución viable es que un emprendedor se quedara con la fábrica".

Mientras eso sucede o no, los 80 trabajadores de Sevilla (170 en Andalucía) saben que el proceso es largo y que no ha hecho más que empezar: "Tenemos que tener paciencia", apuntó el secretario del comité, Rafael Guerra. "Yo creo que cuajará algún comprador, pero a fecha de hoy no hay nada, así que tenemos que seguir luchando y pedir a las administraciones que pongan los medios necesarios", reiteraba tras convocar a los empleados a una concentración el próximo miércoles.

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