Agricultores dicen que la UE quiere desmantelar la Política Agraria Común

  • Asaja denuncia que la revisión "esconde" una reducción presupuestaria de 262 millones en el periodo 2010-2013

Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA coinciden en su rechazo al llamado "chequeo médico" de la Política Agraria Común (PAC) presentado hoy por la Comisión Europea, al entender que supone un "paso más en el desmantelamiento de la PAC" y que se produce "en el peor momento posible".

Asaja lamentó hoy que, en un contexto de crisis alimentaria, inestabilidad de precios y nuevas demandas energéticas, la Comisión haya optado por "afianzarse en sus tesis y proponer como toda solución reducir los fondos destinados al presupuesto agrario, proponer nuevos recortes a las rentas de los agricultores y desmantelar los mecanismos de regulación del mercado".

En opinión de la organización que preside Pedro Barato, se trata de una propuesta "extemporánea y totalmente desafortunada" con la que la Comisión "ha conseguido el rechazo unánime de los productores agrarios europeos y la oposición de la mayoría de los ministros del Consejo de Agricultura".

Según denunció, la revisión "esconde" una reducción presupuestaria de 262 millones de euros en el presupuesto agrario en el periodo 2010-2013 e "ignora" la necesaria competitividad del sector.

"Desmontar los actuales mecanismos de intervención, como propone el chequeo médico, sin ofrecer propuestas alternativas, implica poner en riesgo la seguridad alimentaria de Europa y la contribución europea a los equilibrios alimentarios mundiales", advirtió la organización, que, por otra parte, destacó que el desacoplamiento total de las ayudas es la única medida que ve positiva para el sector agrario español.

COAG inicia una campaña de movilizaciones

Por su parte, COAG inició hoy, coincidiendo con la presentación, una campaña de movilizaciones en once comunidades autónomas para denunciar el "colapso" del campo. En Madrid, un centenar de agricultores, según informaron a Europa Press fuentes de la organización, se concentraron ante la sede de la Comisión Europea bajo el lema SOS para el futuro del campo. Por una PAC que fomente la producción y no el abandono.

Para la organización, la revisión de la PAC planteada por la Comisión Europea "sigue en la línea del desmantelamiento de la única política común de los 27, profundizando en las principales medidas que sirvieron de base en la reforma de la PAC de 2003: liberalización, desregulación, desacoplamiento de las ayudas y recortes de los apoyos para el sector agrario".

"La experiencia ha hecho visibles las negativas consecuencias que este patrón está teniendo para agricultores y consumidores, como el hecho de que el precio de los productos básicos se ha disparado, provocando problemas de acceso a los alimentos para la mayoría de la población", advirtió la organización, que denunció que, por su parte, los agricultores y ganaderos reciben precios por debajo de los costes de producción.

La organización defendió la necesidad de establecer un modelo social y profesional de agricultura que asegure precios justos para los productores y alimentos de calidad a precios razonables a los consumidores europeos.

Por otra parte, UPA emplazó al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino a "buscar una mayoría" entre el resto de países de la UE para impedir que la revisión salga adelante.

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, insistió en que España "no puede apoyar" una propuesta de este tipo, que, en su opinión, más que una revisión constituye una nueva reforma para "endurecer" las medidas adoptadas en la reforma agraria de 2003 y para dar "un paso más en el desmantelamiento de la PAC".

"A la Comisión sólo le preocupa recortar las ayudas a través de mecanismos de modulación, liberalizar y aplicar más desacoplamientos y eliminar totalmente todos los mecanismos de gestión y regulación de mercados", advirtió Ramos, quien opinó que esta propuesta es una "barbaridad" en el actual escenario de incertidumbre que afronta el mercado alimentario mundial.

De hecho, el técnico de UPA Javier Alejandre advirtió de que la eliminación de determinadas ayudas específicas podría conllevar la desaparición de algunos cultivos, como la remolacha, el algodón o el tabaco, mientras que en el caso del arroz España "pasará de autoabastecerse a depender de los mercados internacionales, que son convulsos y con gran volatilidad".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios