ACS respalda la fusión Gas Natural- Iberdrola por su sinergia industrial

  • Florentino Pérez, presidente de la constructora, da alas a los rumores de la unión, que crearía un gigante español · ACS saldría de Iberdrola a cambio de activos

Florentino Pérez agitó ayer de nuevo las aguas aparentemente calmadas, al menos en las últimas semanas, del sector energético español. El presidente del grupo de construcción, servicios y energía ACS dio su apoyo explícito a una posible fusión de Iberdrola y Gas Natural, el segundo gran movimiento corporativo en apenas dos años tras la toma de control de Endesa por parte de la italiana Enel y la española Acciona.

El valor bursátil conjunto de ambas empresas supera los 60.000 millones. Los títulos de Iberdrola y Gas Natural repuntaron ayer un 1,41% y un 1,46%, hasta 9,37 y 36,16 euros, respectivamente. ACS cerró a 39,2 euros (+0,23%).

"Actualmente está abierta una reflexión sobre una fusión entre Iberdrola y Gas Natural, y esta reflexión hace pensar a todos los agentes implicados que es la forma más correcta de hacer un gran campeón nacional, que tiene sentido industrial y que está dentro de la estrategia del Gobierno", declaró el directivo en la asamblea de accionistas de su grupo. Si este proyecto logra un consenso de todas las partes, "apoyaríamos estas estrategias", dijo Pérez.

ACS es el primer accionista de Iberdrola, donde controla el 7,7% de forma directa y tiene opciones sobre otro 5,2%. Posee además el 45% de Unión Fenosa, la tercera eléctrica española. Pérez añadió que, si fructificara la fusión, estaría dispuesto a ceder su parte en Iberdrola a cambio de los activos que esta empresa tuviera que vender por razones de competencia, y los integraría en Unión Fenosa.

Esta unión entre la primera eléctrica y la primera gasista españolas crearía un gigante nacional. Sin embargo, Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, y Salvador Gabarró, su homólogo en Gas Natural, han enfriado esta posibilidad asegurando que no hay ningún proyecto encima de la mesa. La operación sería la respuesta en clave española al interés de la compañía pública francesa EDF por hacerse con Iberdrola con el apoyo, precisamente, de ACS.

El grupo constructor busca jugar un papel de liderazgo en la reordenación del sector energético español. A principios de año llevó a cabo un diálogo exploratorio con la firma pública francesa EDF acerca de una eventual operación sobre Iberdrola, basada en la partición y reparto de la eléctrica vasca entre los dos compradores. Esta opción desató las críticas del resto de accionistas, de varios gobiernos autonómicos y del propio vicepresidente y ministro de Economía, Pedro Solbes. El interés de EDF parece haberse enfriado desde entonces.

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