Luis ripoll lázaro. autor de la comparsa 'carrusel de colores'

"Estábamos socialmente muy comprometidos"

  • Ripoll cuenta cómo todavía en 1977 las letras pasaban la censura, a la que desoyó cantándolas en el Falla.

Luis Ripoll muestra las letras manuscritas de su comparsa ‘Carrusel de colores’ con las tachaduras de la delegación de Información y Turismo. Luis Ripoll muestra las letras manuscritas de su comparsa ‘Carrusel de colores’ con las tachaduras de la delegación de Información y Turismo.

Luis Ripoll muestra las letras manuscritas de su comparsa ‘Carrusel de colores’ con las tachaduras de la delegación de Información y Turismo. / Joaquín Pino

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En 1977, aunque se estaban restaurando las libertades y todo se encaminaba a la democracia, todavía tenían los autores que entregar las letras en la delegación del Ministerio de Información y Turismo, donde durante la dictadura eran revisadas y tachadas si se consideraban ofensivas contra la moral o el régimen. Luis Ripoll, que ese año sacó 'Carrusel de colores', tercer premio, guarda como un tesoro las letras que entregó. "Yo ese día estaba trabajando y fue a llevarlas mi mujer. La tuvieron esperando toda la mañana. Los papeles de un lado a otro, hasta que se las entragaron, algunas con tachaduras", recuerda Ripoll. Esa fue la causa de no poder imprimirlas y hacer libreto, pero las letras censuradas fueron cantadas en el Falla. "Yo era autor y director y corrí con esa responsabilidad. Finalmente no nos ocurrió nada, pero esa incertidumbre nadie nos la quitaba", explica. De hecho, según cuenta el coplero, "se había corrido el rumor de que algunas letras estaban censuradas y un día que hicimos un ensayo general, por la Zona Franca, estuvieron merodeando por allí agentes de la Guardia Civil".

Tampoco es que las letras dijeran nada del otro mundo. Reproducimos un fragmento tachado del popurrí que dice así: "Dicen que hay democracia aquí en España, pero yo no la veo, lo cual me extraña. Dicen que democracia es libertad y bienestar del pueblo y de la expresión, pero las interpreta a su manera y llena sus bolsillos aún mejor". Cree Ripoll que ni los mismos censores tenían ya en esos tiempos muy claro qué debían prohibir. "Los dedócratas' decían eso de "aquí no pasa ná esto es un cachondeo" y no les dijeron nada", apunta. Pero la policía, según relata el autor, iba a los camerinos "para hacerse ver y merodear". También le tacharon el final de un cuplé que decía "...con las sartas de mentiras que dice el telediario".

Ripoll tira de recuerdos. Dice que no había mucho tiempo para trabajar por la vuelta de la fiesta a febrero, puesto que las Fiestas Típicas de 1976 fueron en mayo. Pero se consiguió. "Tuvo mucha culpa el empuje de los comparsistas. Los jóvenes como yo y también los veteranos como Macías Retes, que era más de izquierdas que la mar. 'Los dedócratas' también tuvieron mucha influencia. Pienso que como algunos eran hijos de buenas familias, eran más respetados", destaca.

El coplero se muestra "muy orgulloso" de haber participado en la recuperación del Carnaval y en la vuelta a su mes natural. "Los autores estábamos muy comprometidos socialmente. Nos hervía la sangre y teníamos la ventaja de poder escribir cosas y de tener a hombres que las cantaran. Creo que pusimos un grano de arena, más bien gordo, para que los autores del futuro disfrutasen de la libertad de la que disfrutan", estima Ripoll. Y cogió carrerilla. El año siguiente, ya sin censura, llegaba a advertir en un pasodoble de su comparsa 'Los golfos' al "señor capitalista" sobre el posible triunfo de una revolución del pueblo. Sí, había llegado la época de poder 'largar'. Y todo gracias a copleros implicados como Luis Ripoll Lázaro.

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