FINAL ROMANCEROS | la vuelta al falla

Gloria para el averno de Álvaro Ballén

  • El sanluqueño gana el primer premio de romancero con 'El diablo se viste de Eutimio'. La gala, que duró unas cuatro horas, comenzó con un homenaje al desaparecido cuartetero Pepe Scapachini

El sanluqueño ganó el primer premio de romancero con 'El diablo se viste de Eutimio'. El sanluqueño ganó el primer premio de romancero con 'El diablo se viste de Eutimio'.

El sanluqueño ganó el primer premio de romancero con 'El diablo se viste de Eutimio'. / Manuel Esteves

Comentarios 2
La final de Romanceros no defrauda en su vuelta al Gran Teatro Falla. El coliseo hasta la bandera, un público dispuesto a escuchar y unos participantes prestos a gustar. Sin grandes forillos, ni grandes montajes, sólo con la espectacularidad del ingenio rimado y de la cadencia de la palabra, los finalistas pisaban el escenario del templo de las coplas bendecido en esta XXXIX edición del Concurso de Romanceros por la memoria de Pepe Scapachini. Una edición para la gloria que conquistó el averno Álvaro Ballén con ‘El diablo se viste de Eutimio’.
Así, la propuesta del sanluqueño que se metió en la piel del mismísimo Lucifer para intentar captar las almas del respetable consiguió su objetivo llevándose el primer premio del certamen organizado por el Ayuntamiento y la asociación de Romanceros. Un concurso en el que también salieron vencedores ‘Los malángeles de Charlie’, de Manuel Pereira y Kiko Butrón, (segundo premio); ‘Titanic a secas’, de Susana Ginesta y Abraham Andrade (tercer premio); ‘Sindicato de Obreros del Rancho’, de Andrés Ramírez y David Medina (cuarto premio); y ‘Los mimosos d´escuadra’ de Sergio Torrecillas y Joaquín Varela. Un fallo que emitió con el público en la sala a las 1.17 minutos un jurado presidido por Koki Sánchez y con María de los Ángeles Romero Leonsegui como secretaria y con Pilar Aragón, Pedro Pablo Hidalgo, Eduardo Rodríguez y Juan Romero Quirós como vocales.
El fallo del jurado coronaba una noche que tuvo como banda sonora permanente la explosión de la carcajada. De las muchas carcajadas ya que, como bien recordaba la presentadora de la gala, Lola Macías, el éxito de la venta de entradas fue tal que se tuvieron que habilitar también las localidades de Paraíso. Y se llenó, vaya que si se llenó. Gran expectación para disfrutar de los repertorios de los 12 romanceros elegidos como finalistas entre una treintena de propuestas que se batieron el puesto en la final en dos galas en el Teatro del Títere.
Y ayer, por fin, la Final regresaba al coliseo principal de la ciudad por la puerta grande. Y es que un sencillo pero emotivo homenaje al desaparecido cuartetero Pepe Scapachini, al que se le dedica el Concurso, abría la gala que comenzó a las nueve de la noche y que se extendería durante cuatro horas.Cuatro horas compartimentadas de veinte en veinte minutos, aproximadamente, como cápsulas de ingenio, de la exaltación de la rima canalla y de la valentía de ir a pecho descubierto en un escenario tan imponente como es el del Falla. Así lo demostró el ganador de este concurso, Álvaro Ballén, desde los primeros versos y poses. Y es que la destreza sobre las tablas de este Lucifer carnavalero quedaron de sobra patentes al defender un repertorio con una estupenda vocalización, una lograda interpretación y donde no faltaron golpes de cartelón y de humor oscurocasinegro. “Firma aquí y entrégate”, exigía al respetable que, teniendo en cuenta sus palmas y risas a cada ocurrencia de Satán, parecía decir ¿dónde hay que firmar?
También se llevó el favor del público el resto de premiados. Así, si ‘Los malángeles de Charlie’ comenzaron su repertorio con el teatro un poco frío, apenas unos minutos después, ya los habían conquistado con las misiones imposibles de estos malángeles. Con Kate y Leo la conexión fue inmediata y la cinematográfica historia de Titanic pasó de la tragedia a la comedia gracias al desparpajo y las ocurrencias del dúo formado por Ginesta y Andrade. Otros dos dúos, el de ‘Sindicato de Obreros del Rancho’ y ‘Los mimosos d´escuadra’ también despertaron la carcajada gorda con sus acentos mexicano y catalán, respectivamente, y sus extravagantes correrías.
Sin premios pero sí con un especial beneplácito del público (a juicio de las risas) marcharon ‘Bar adentro’, de Mariki Fernández y Aida Santos, y ‘Al filo de lo imposible’, de Francisco Javier Sánchez y Francisco Javier Benítez.
Premios
1.El diablo se viste de Eutimio
2.Los malángeles de Charlie
3.Titanic... a secas
4.Sindicato de Obreros del Rancho
5.Los mimosos d´escuadra
Mejor cartel: Internecio

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios