María Romay, concejala de fiestas del ayuntamiento de cádiz

"Me da pena que los cabezas de serie no cierren las funciones"

  • "No estamos caminando hacia un Carnaval perfecto pero sí hacia uno más realizado y organizado por la gente que lo protagoniza"

-¿Cómo se presenta el Carnaval 2018?

-Pues se presenta muy pronto, muy pegado a la Navidad. Esto nos ha provocado problemas de tiempo y que los técnicos de la Delegación hayan tenido que trabajar a destajo, pero bueno, pasados esos inconvenientes todo va rodando perfectamente. Así que el Carnaval viene con novedades, afianzando cosas que entendemos que funcionaron en 2017, dentro siempre del consenso que tiene que existir con la gente que forman las juntas del COAC y de Fiestas, que al fin y al cabo son los protagonistas.

-¿Se está pareciendo ya un poco más este Carnaval al que quería cuando llegó a la Delegación?

-Creo que sí, que cada vez se va pareciendo más a lo que queremos, partiendo de la base de que el Carnaval siempre va a tener un amplio espacio de mejora y que algo que levanta tantas pasiones siempre va a tener propuestas de mejora. No estamos caminando hacia un Carnaval perfecto pero sí hacia uno más realizado y organizado por la gente que lo hace.

-¿El asunto de la fecha fija lo da por descartado?

-No fuimos nosotros los que lanzamos ese debate el año pasado, sólo lo canalizamos. Esa posibilidad de organizar nuestro Carnaval teniendo siempre una fecha de referencia llevaba muchos años ahí. Yo creo que la postura del Ayuntamiento quedó clara cuando se tuvo el debate. Obviamente este Carnaval tan navideño vuelve a poner de relevancia la necesidad de repensarlo por parte de la ciudad en general, porque el Carnaval es una fiesta que nos ocupa casi dos meses y que tiene el triple de preparación. Creemos que nuestros ciudadanos, comercios, industria, podrían sacar más partido si tuviera una fecha fija. Incluso el Papa estaba pensando instaurar una fecha fija para la Semana Santa. Quizá cuando eso pase hasta los que son más reticentes lo verán más claro y nos será más fácil abrir de nuevo ese debate en la ciudad.

-Una de las novedades más importante de este Concurso será el hecho de que el jurado no puntuará en preselección. ¿Qué va a suponer eso?

-Pues eso tiene varias consecuencias. Lo que nos ha movido a este nuevo sistema es la comprensión de que el jurado no puede puntuar la primera agrupación que ve, puesto que no tiene con qué compararla, no sabe ni siquiera cuál va a ser el nivel del Concurso, y no es la primera vez que presidentes del jurado nos dicen que se puso una puntuación en preliminar y que repercutió en los premios al final, cuando quizá el ganador no era el que más les gustaba. Eso no puede ser. Eso nos mueve a hacer ese cambio, porque entendemos que es en la preselección donde tú haces un balance general, donde escuchas con oídos limpios a todos por igual, porque no tienes que ponerles un número. Eso por una parte. Por otra, obviamente este nuevo concepto, al no ser numérica, va a llevar consigo la necesidad de que haya una deliberación, una discusión entre los miembros del jurado y una puesta en común que obviamente hará que el veredicto, seguramente, se retrase. Por eso estamos pensando que se dé al día siguiente, para tampoco tener a los aficionados ni a las agrupaciones en espera en esas horas, ni tampoco tener que presionar al jurado con que tome una decisión rápida, sobre todo tratándose de algo tan importante. Con esto queremos decir que si tienen que estar toda la noche hablando pues que lo hagan, pero que el veredicto que saquen esté consensuado y sea representativo de la calidad del Concurso. Hay que tender a que en preselección te juegues el pase a cuartos, pero no un premio.

-¿Y lo de apto y no apto? Parece que al jurado no le gusta esa calificación.

-Bueno, ellos nos han comentado que se sienten incómodos al calificar a alguna agrupación como no apto, que les parece una palabra muy fuerte, con connotaciones despectivas. Nosotros lo hicimos en su momento un poco académico y quizá habría que usar clasificado y no clasificado, que será seguramente como el jurado se exprese al final. Para el año que viene la Junta Ejecutiva no tendrá problemas en cambiarlo, pero este año, al estar en las bases, ya no se podía hacer de otra forma si no queríamos arriesgarnos a que alguien impugnara el Concurso por incumplir las bases.

-¿Qué le parece que los cabezas de serie no cierren las sesiones?

-Pues me da mucha pena, creo que es un error, lo digo sinceramente y así se lo he hecho saber a la gente con la que trabajo. Esa solidaridad que se mostró el año pasado funcionó, porque tuvimos un teatro lleno y animado hasta el final de cada noche. Igual este año me temo que volvamos a tener desbandadas de gente cuando actúe la cabeza de serie e imágenes lamentables, sobre todo cuando la previsión que manejamos de finalización de las funciones habla de las doce y media de la noche si no pasa nada raro.

-¿Se va a poner este año también la carpa para que los artesanos monten la escenografía fuera del Falla y así ganar tiempo?

-Eso se puede hacer porque ya se hace en semifinales, o sea que también se podría instaurar en otras fases. Hemos estado de obras en la tramoya para que cuando empiece el Concurso lo tengamos todo listo y ofrecer a las agrupaciones la acogida que merecen.

-¿Han pensado algún incentivo para la cantera en un año en que ha bajado el número de inscritos?

-Eso es algo que nos preocupa. De hecho una de las cosas que queremos es que la cantera tenga su representante en el Patronato para que hable de sus problemas con voz propia. Este año queremos meter a grupos premiados después del primer coro en las funciones de cuartos y semifinales, aunque sólo sean para que canten diez minutitos. Eso es importante para ellos, sentir en sus carnes que son importantes para su ciudad, no sólo para su familia. Porque si no entendemos que la cantera es el futuro nuestro Carnaval está en peligro. No obstante, será la Junta del COAC la que tenga la última palabra sobre esta propuesta.

-¿Y la calle? ¿Tienen ya programa de actos?

-Tenemos el borrador del programa. Hubo cosas que el año pasado se alzaron como nuevas citas a las que no se podía faltar, como la Batalla de Coplas, que ya tuvo una primera edición antes, está consolidado como una manera de dinamizar la ciudad. También queremos darle su sitio al Carnaval infantil, no sólo en el COAC. Este año también queremos consolidar el pregonero infantil en Ingeniero La Cierva, con agrupaciones, y que eso sea también una cita interesante para todos los amantes del Carnaval.

-¿Y la Cabalgata del Humor?

-Nuestra intención es que callejee más. Además vimos el año pasado que las carrozas eran muy pequeñitas, así que vamos a intentar hacerlas un poco más grandes subiendo el presupuesto, porque entendemos que gustó. Queremos que sea lo más parecida posible a la antigua Cabalgata del Humor, en recorrido y también en participación, porque se ha perdido un poco esa imagen de las charangas familiares desfilando. Vamos a dar premios suculentos para que la gente se curre el disfraz.

-En cuanto al disfraz, también han hecho mucho hincapié desde su llegada a San Juan de Dios de la necesidad de acostumbrar a la gente a ir disfrazada a la Gran Final.

-Nos gustaría que todo el mundo fuera disfrazado. Es el primer acto oficial del Carnaval y con la importancia que para nosotros tiene el disfraz. Muy poca gente sabe que los disfraces también tenían que pasar por la censura en aquellos años tan duros, porque era una manera de decir cosas, y había cosas que no gustaba que se dijeran ni con la estética. Le hemos pedido a los jurados que se sumen a la iniciativa y vayan ataviados de Carnaval. Este año incluso estamos intentando que haya un premio al mejor disfraz de la Gran Final. El recuerdo que yo tengo de toda mi vida es mi abuela preparando su disfraz para ir al Falla.

-¿Con el dinero de las entradas del Falla se paga algo más que no sea el COAC?

-Para nada. Hay muchos bulos con ese tema, que si se paga la cabalgata, que si se pagan actos en la calle hasta de Semana Santa. Para que quede claro: con el dinero del COAC sólo se paga el COAC y el dinero restante se lo llevan las agrupaciones. El Ayuntamiento no ve ni un duro del COAC, esa es la realidad de las arcas del Patronato. Así que si hemos subido las entradas ha sido, como ya he explicado, para equilibrar el presupuesto después de que vamos a vender seis palcos platea a precio de entradas de gallinero. Y lo que nos exige Hacienda es que no seamos deficitarios.

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