primera semifinal

Disfrute sin descanso

  • El coro de Rivero, el cuarteto Morera y la comparsa de Subiela, grandes triunfadores de la sesión

La comparsa 'Los prisioneros'. La comparsa 'Los prisioneros'.

La comparsa 'Los prisioneros'. / Manuel Esteves

Noche intensa de coplas en una primera semifinal, como se esperaba, de mucho nivel. Una función marcada por la ausencia del descanso, una medida que -oh, sorpresa- no evitó que hubiera butacas vacías en algunas agrupaciones. En cuanto a las coplas, la comparsa de Ángel Subiela, el coro de Luis Rivero y el cuarteto de Morera se destacaron como grandes triunfadores de la noche en sus respectivas modalidades.

Las letras cobraron peso en la modalidad de comparsa, con 'Los prisioneros' de Ángel Subiela elevados gracias a sus letras. Y es que manejar la pluma como Miguel Ángel García Argüez, el Chapa, está al alcance de unos pocos privilegiados. Anoche volvió a dar una muestra de su talento en forma de pasodobles, la piedra angular del grandísimo repertorio de 'Los prisioneros'. El primero, todo sensibilidad, fue para su exmujer. El segundo, desarrollado con muchísimo ingenio, reclama más atención para la dependencia frente a la independencia por la que muchos sí son capaces de salir a la calle y enarbolar sus banderas. Cada una a su estilo, pero ambos excelentes. No fue demasiado dura la caída de los cuplés, completando un pase de grandísimo nivel. Por su lado, la comparsa de los hermanos Carapapa apeló a la sensibilidad tratando el atentado de Barcelona como sólo ellos saben. Precioso pasodoble centrado en uno de los niños que perdieron la vida aquella fatídica tarde de agosto. Antes, dura crítica a Celia Villalobos por sus comentarios sobre la edad de jubilación. No lucieron los cuplés como en su anterior pase, pero por su musicalidad y su elegancia en la interpretación mantienen sus opciones de lograr el pase. Finalmente, 'Pueblo Llano', la gran sorpresa de las semifinales, cumplió con un pase más que digno. Destacó de nuevo la comparsa en el apartado vocal, dedicando sus pasodobles a Andalucía y al periodismo. No les pesó el debut en esta fase.

La evolución de los coros, el estilo moderno y cercano al musical, se reivindicó anoche en el Falla. Sus máximos exponentes en este Concurso, los Estudiantes y Luis Rivero, coincidieron en la función y también en sendas letras en defensa de la pureza de su tango más allá del espectáculo que incluyen en sus partes fijas. Primero 'Rockola' añadió buenas letras a su movido y entretenido repertorio en busca de su segunda final consecutiva. Fue en la segunda en la que reinvindicaron que cualquier sello, clásico o moderno, es válido mientras la esencia del tanguillo gaditano se mantenga intacta. Antes, la historia de un tango que espera guardado en un cajón hasta hoy, cuando los tiempos por fin han permitido que sean las mujeres las que lo defiendan sobre las tablas del Falla. Por su parte, el de Luis Rivero defendió su condición de primer premio con tangos potentes, el primero contra el "tercermundista" peaje de la AP-4, certero, y el segundo en defensa de su manera de entender la modalidad, contundente. "Seguiré apostando por progreso y cambio porque todo avanza, pero con mi tango no hay experimento que valga". El grupo, magistral en la interpretación, lució en el completo espectáculo musical que llevan a escena.

En chirigotas hubo cruce de estilos. El más clásico, el que defienden con maestría Manolo Santander y el Sheriff, y una vertiente más moderna, canalla y con su toque de humor negro que encarna la chirigota de Sevilla 'Una corrida en tu cara'. 'Los brujos titis', la más destacada de la noche, ofreció un gran pase en letras, especialmente en pasodobles. Sobresalió el primero, de antología, para las tres maneras de llamar a Cádiz, en Andalucía Cádi y para ellos "mi Cai de mis penas". El segundo, también muy bueno, para los chirigoteros antiguos que nos han dado el Carnaval que tenemos hoy peleando contra la censura. Una de cal y una de arena los cuplés, mejor el primero para lo bueno que es bañarse en fango negro. También brillaron por encima de los cuplés los pasodobles del Sheriff. Precioso el primero, un paseo por Cádiz para remarcar que "en las cosas sencillas está para el gaditano la felicidad". El segundo, a partir del tipo, para los profesionales sanitarios. Los cuplés, con algún fallo en la ejecución, ponen en duda su candidatura a la final del viernes. Cerró esta larga e ininterrumpida sesión la chirigota de Pablo de la Prida y Jesuli Benárquez, que destacó en cuplés. Antes, pasodobles para un compañero hospitalizado y para los que dicen que los sevillanos se quieren llevar el Carnaval de Cádiz. Los cuplés fueron para Leticia Sabater, mejor en desarollo que en remate, y para su posible regreso en la final del viernes. Quién sabe...

Por último, el cuarteto. El de Morera, 'El equipo a minúscula (Comando Caleti)' fue de más a menos en su tercer pase en el Concurso, quizás un poco por debajo de lo mostrado anteriormente. De nuevo el peso del repertorio recayó en los personajes de Morera y Mení, el Gadita y el Trinchera, protagonistas de los mejores golpes de una parodia hilada en torno a los hijos del Trinchera y la mascota del Gadita. En los cuplés brilló el segundo, para esa teoría no confirmada que dice que el chocolate sirve como sustitutivo del sexo... A menos con un tema libre de enredos. Con todo, pelearán por los premios.

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